¿Separtada?
Sí, separtada anda por ahí. No está en el diccionario, pero eso no significa que no exista. Hay hablantes que usan la palabra separtada para expresar que ya no…
Sí, separtada anda por ahí. No está en el diccionario, pero eso no significa que no exista. Hay hablantes que usan la palabra separtada para expresar que ya no son parte de algo, o que se han alejado, como en el siguiente ejemplo: “Estoy separtada de la iglesia”. ¿Disparate? ¡No! Creatividad producto de una modificación que hace el hablante entre separarse y apartarse (que son sinónimos, dicho sea de paso). Y si se fija, separtada —que es una palabra posible en español, pues cumple con todas las reglas y restricciones fonotácticas y morfológicas de la formación de palabras en nuestra lengua— combina la primera sílaba —se— de separada, y elide o elimina la primera vocal —la a— de apartada, y… ¡zas! nace separtada.
Esto es producto de la creatividad de los hablantes, con la carga semántica de apartarse o separarse, además de otras que nos comenta la bloguera Fátima Villa. Por ejemplo, “estoy separtada de mi marido”.
Y aquí es que viene lo bueno… Para la bloguera Fátima Villa, en el campo semántico del amor y las relaciones de pareja, separtarse no es ni separarse ni apartarse. Villa nos dice que una es separtada cuando, sin que medie explicación, la pareja nos deja así, “sin anestesia, mientras a la otra o al otro se le queda la cara de boba(o) mientras espera que acabe la broma”, que no es broma. Nos dice Villa que lo importante de la separtada es que su condición no es perpetua, pues haber sido separtada no incapacita para curarse, rehacerse y hasta atreverse a separtar una misma a otro. Villa asegura que no hay peor separtador que el que fue separtado.
Moraleja, los hablantes son muy creativos. ¿Usted?, procure no separtarse de su METRO hasta que termine su lectura. Luego, sepártese de él y dé a otros la oportunidad de acercarse a las separtadas.


