Más “naiden”

En el “Bocadillo” de ayer, empezamos a explorar la palabra naiden (sí, es una palabra) y dijimos que esta se aparta de la norma estándar. Hablamos también de…

Por Aida Vergne @AidaVergne

20 ago 2013, 12:00 am 1 min de lectura

En el “Bocadillo” de ayer, empezamos a explorar la palabra naiden (sí, es una palabra) y dijimos que esta se aparta de la norma estándar. Hablamos también de la paragoge, que es la adición de un sonido al final de una palabra, como lo es esa -n final de naiden. Pero eso no es todo lo que ocurre aquí.

Si se fija bien en naiden, se va a dar cuenta de que, además de añadir una n al final, hubo un cambio de lugar de ciertos sonidos (específicamente la i y la e). Este proceso fonético fue (y sigue siendo) muy productivo y lo conocemos como metátesis. La metátesis puede ser desencadenada por eufonía.

En el caso de naiden, es el sonido /i/ el que cambia de puesto y produce una metátesis de larga distancia. Podríamos argumentar que esa  /i/ de /ie/ es un segmento inestable en esa posición por ser sílaba átona, o inacentuada. También podríamos decir que el hablante la cambia de posición a un lugar donde sea más sencilla su articulación, lo cual produce mayor belleza (eufonía), aunque algunos la encuentren muy muy fea.

Nada que, una vez uno entiende estos procesos fonéticos y lo maravillosa que es la lengua, las encuentra a todas ¡bonitas!