Reglas para una “buena” conversación
Primero, hay que saber escuchar. Pero también hay unas máximas que rigen las conversaciones y, aunque no nos demos cuenta, las adquirimos y las ponemos en…
Primero, hay que saber escuchar. Pero también hay unas máximas que rigen las conversaciones y, aunque no nos demos cuenta, las adquirimos y las ponemos en práctica (bueno, no todo el mundo).
Ahora vamos al grano, y no al de la cara. La primera máxima —todas ellas propuestas por Grice— es la máxima de calidad. Esta establece que el hablante debe decir la verdad, que lo que diga sea cierto hasta su mejor entendimiento y que no hable de asuntos para los cuales no tiene evidencia ni le constan.
La segunda máxima es sobre la cantidad, es decir, que lo que diga sea informativo, pero que no se exceda.
La tercera es la máxima de la relevancia, o sea, que lo que usted diga sea relevante a lo discutido.
La cuarta es la máxima de la manera, que su contribución a la conversación sea ordenada, lógica y sin ambigüedades. ¡Ay, qué difícil!


