Madres profesionales enfrentan escollos ante exigencias diarias

Tener hijos en pleno ajetreo del siglo XXI puede ser para muchas mujeres tanto una felicidad como un “y ahora, ¿cómo le hago?”. Y es que la actualidad trae…

Por Karixia Ortiz @KarixiaOrtiz

10 may 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Tener hijos en pleno ajetreo del siglo XXI puede ser para muchas mujeres tanto una felicidad como un “y ahora, ¿cómo le hago?”. Y es que la actualidad trae consigo ciertas exigencias y compromisos sociales, como el ser profesional, exitoso, ejemplar y “buena madre”. Y toda esta cadena sugiere un distanciamiento entre lo que es y lo que debería ser.

Para una madre que trabaja en una empresa durante una jornada de ocho horas, puede no ser compatible el horario escolar o el del centro de cuido. Entonces, encontrar una armonía en toda una estructura para la mujer profesional en la actualidad es un reto.

La trabajadora social Elithet Silva Martínez considera incongruentes las estructuras del trabajo con el papel de la madre trabajadora porque “vivimos en una sociedad patriarcal a la vez que vivimos en una sociedad capitalista”.

Muchas madres en la Isla pudieran estar enfrentando esta compleja realidad. Mientras, Silva Martínez destacó que las mujeres continúan en la inequidad.

“No se ofrecen desde el Estado o desde la plataforma laboral los espacios para que las mujeres puedan ser productivas en el ámbito laboral, pero también cumplir con las responsabilidades que ellas asumen”, acotó la también profesora universitaria.

Para Carlos Sánchez Zambrana, director de la Escuela de Ciencias Sociales de la Facultad de Estudios Generales en la UPR, la concepción de la llamada “doble jornada” de la madre profesional tiene una fuerte presión.

“Estas presiones provienen de una contradicción básica: una disociación o disloque entre altas metas culturales infundidas y escasos medios institucionales provistos. En pocas palabras, la sociedad mediante sus mecanismos de socialización dominantes te “daña la cabeza”, te sugestiona hacia ciertos imaginarios y, luego, no te proporciona los caminos culturalmente aceptables para conseguir esos objetivos”, aseveró el catedrático.

No obstante, a pesar de todo un ajoro por lidiar y cumplir con las demandas sociales, quedan latentes las sugerencias de construir una sociedad que concuerde con sus propias exigencias.

“Hay que encender la creatividad para que, desde las propias voces de estas “madres presionadas”, puedan surgir alternativas de vida digna para la familia entera”, manifestó Sánchez Zambrana.