Sin recursos la Policía para atajar el crimen en Vieques

Nota de la editora: Segunda entrega de una serie de reportajes que exponen la realidad que viven actualmente los viequenses en asuntos de salud, seguridad, economía, educación y ambiente, a 10 años de la salida de la Marina estadounidense.

Por Juan Carlos Melo @melodicespr

30 abr 2013, 12:00 am 3 min de lectura

El aumento en asesinatos y robos reportados en los últimos años en Vieques están directamente ligados al tráfico de drogas, según autoridades de alto mando de la Policía estatal y municipal de dicho municipio, que además reconocen que la falta de recursos los imposibilita para atacar este mal social que mantiene atemorizados a sus residentes y visitantes.

En entrevista con Metro, el comisionado de Seguridad de la Policía municipal, Roberto Sánchez, y el sargento de la Policía estatal en Vieques, Jorge Velázquez, coincidieron en que la falta de uniformados y de patrullas en buenas condiciones —aptas para las maltrechas carreteras de la Isla Nena— los mantienen con las manos atadas para combatir esta ola delictiva.

En Vieques existen entre 10 a 12 puntos de drogas, reconocen ambos representantes de la seguridad y el orden.

De acuerdo con el comisionado de Seguridad de la Policía municipal, los constantes tiroteos y asesinatos que se registran en Vieques (5 entre enero y abril) son producto de la lucha por el control del tráfico de drogas.

“Aquí hay casas valoradas en más de un millón de dólares de gente que no da un tajo. Aquí hay gente que no trabaja y apuesta 10 mil dólares en efectivo en la gallera. Gente que anda con pacas de dinero en los bolsillos, y no podemos intervenir por la falta de recursos para recopilar evidencia y someter un caso en corte”, indicó Sánchez, al tiempo que añadió que la Isla Nena carece de un área especializada para investigar el tráfico de drogas y los crímenes violentos.

“La droga aquí llega vía aérea o marítima. Si el Gobierno la intercepta, podremos trabajar con el asunto. No tenemos vigilancia en nuestras costas como en el 96, que teníamos una Unidad Marítima que logró detectar mucha droga en yates de lujo. Eso hoy en día no existe”, mencionó el comisionado de Seguridad, afirmando que se encuentra en planes de reclutar unos diez policías adicionales.

Sánchez, quien lleva tres meses en el cargo y en el pasado fue agente de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA), pidió más ayuda de las agencias federales para investigar el tráfico de drogas en Vieques. “Si tuviéramos la cooperación de entidades federales y estatales, podríamos hacer una mejor investigación tanto en casos de drogas como en otros delitos.

Sobre los robos

Un blanco común de los delincuentes, que viven o visitan la isla municipio, son los americanos, asegura, por su parte, el sargento Velázquez.

“Reportan muchos robos, especialmente en las playas. Los gringos dejan celulares y computadoras en los carros, y los delincuentes se aprovechan”, afirmó Velázquez, quien lleva tres semanas destacado en el cuartel de Vieques y, al igual que muchos de sus compañeros en la isla grande, aún no ha recibido la paga del “enfermito” y de las horas extras trabajadas.

De acuerdo con el sargento, la mayoría de los robos y los escalamientos se llevan a cabo en las áreas de La Esperanza, Monte Santos y Villa Borinquén.

Velázquez destaca que la falta de guardias para realizar rondas preventivas es lo que ha propiciado el aumento en robos. “Tenemos 25 guardias para establecerlos en tres turnos, 7 días a la semana. No damos abasto”. Sentenció el sargento, afirmando que el número de agentes que se necesitan en el cuartel es de 35.

A diez años de la salida de la Marina, ciudadanos contactados por este diario negaron que Vieques fuera más seguro cuando tenían la presencia militar de Estados Unidos.

La Marina abandonó Vieques efectivo el 1ro de mayo de 2003. Al cierre de ese año, se habían reportado cero asesinatos y 70 querellas por escalamientos. 10 años más tarde se han registrado 28 muertes violentas y más de 1,000 denuncias por escalamientos, una cifra alarmante para un municipio de un poco más de 9,000 habitantes.