¿Es el fin?
Estamos a tan sólo unas horas de que concluya el calendario maya. Sin embargo, mucho más allá de explosiones cósmicas o días de oscuridad llegamos al fin de un…
Estamos a tan sólo unas horas de que concluya el calendario maya. Sin embargo, mucho más allá de explosiones cósmicas o días de oscuridad llegamos al fin de un ciclo.
El mundo ha sufrido muchos cambios políticos, geográficos, conflictos, movimientos migratorios, en definitiva para bien o para mal ha progresado, en especial en los últimos 120 años. Sin embargo, en esta evolución impera la deshumanización.
El consumo, el capitalismo voraz y la falta de valores han trastornado el ciclo vital de los animales y hasta de las plantas que consumimos. Aparecen nuevas enfermedades cada vez más resistentes a pesar de los avances médicos y se siguen sucediendo masacres como la vivida en Connecticut donde 27 personas fallecieron en una escuela y se suman a las casi 11 mil personas que mueren al año en Estados Unidos víctimas de un disparo.
En este penoso ránking mundial, del que se libra México por derivarse su conflicto de la batalla contra el narcotráfico, se encuentran países como Japón, Reino Unido, Suiza, Canadá, Israel, Suecia y Alemania. Países de primer mundo donde alrededor del 20% de las personas tiene problemas para dormir a raíz de las frustraciones y problemas sociales y económicos en los que están inmersos. Éstos son algunos problemas que acaban en suicidios desencadenados por las olas de desahucios, pero ¿se han parado a pensar que en México fallecen al día 2 niños menores de 14 años fruto de la violencia intrafamiliar?
Llega un nuevo ciclo, una nueva oportunidad para encarrilar todo aquello que está mal y así contrarrestar aquellos efectos negativos que traerá la nueva era para quien no cambie de actitud. Aprovechen esta coincidencia con la Navidad y extiéndanlo más allá, sin necesidad de que un oso blanco o Santa Claus aparezca en la tele para tomar conciencia.


