Cuestionan utilidad del transporte colectivo local

Agencias profesionales del urbanismo y la planificación debaten sobre el transporte colectivo en la isla.

Por Karixia Ortiz @KarixiaOrtiz

11 abr 2013, 11:00 pm 3 min de lectura

Puerto Rico se extiende territorialmente en aproximadamente 100 millas de largo por 35 de ancho. Sin embargo, se ha puesto en discusión la cantidad de autos con relación a los casi 4 millones de habitantes.

Según datos de El Grupo Unido de Importadores de Automóviles, se reportó en su estudio que para 2012 hubo un aumento de un 9.5 % en las ventas de autos. Entre Puerto Rico y las Islas Vírgenes, los concesionarios de autos vendieron 102,550.

Ante el reconocimiento de la sobrepoblación de autos y de una urbanización acelerada desde los años 50, es que se debate la eficiencia de los proyectos de transporte que se han desarrollado en la Isla. Desde hace 8 años, existe el Tren Urbano, que recorre desde Bayamón a San Juan. Igualmente se encuentra en tiempo de prueba el Metro Urbano, que viaja de Toa Baja hasta Bayamón.

Mientras, en planes se encuentra el recién bautizado tren de Caguas a San Juan. Novotrén es un nuevo proyecto que, según la directora María Burgos y el ingeniero José Izquierdo, se espera comience a construirse a finales de 2013 y que no demore más de tres años en construirse. Esto porque apaciguarían la congestión vehicular del tramo e “impactaría a 10 municipios, a 14,000 usuarios en su primer año y paulatinamente llegaría al tope de 40,000 usuarios diarios”.

“Puerto Rico es un caso especial en cuanto a expansión urbana porque fue muy rápida, creció sin un sistema de transporte colectivo eficiente”, detalló el geógrafo Carlos Gilbe, quien analiza la relación entre los sitemas de transporte y la cantidad de carros que comparten el espacio con los diferentes modelos de transporte. A la vez, Guilbe mostró su atención a que “en estos primeros 100 días (del gobernador), las discusiones sobre el transporte colectivo no han sido prioridad”.

Por su parte, la planificadora Martha Quiñones opinó que lo que identifica como falla en los planes de desarrollo de transporte urbano es “que no se diseñan con la gente, porque los que los utilizarán serán los que podrán decir por dónde sería conveniente que pase un sistema de transporte”. Además, Quiñones dijo que los planes existentes “no articulan bien los procesos de diseño y, por eso, tenemos esa desplanificación continua”.

Pero el director de Alternativa de Transporte Integrado, Edgar Rodríguez, dijo que los proyectos como el Tren Urbano “no surgen de la nada”, porque los procesos de estudios han sido extensos. Mientras, recalcó que las expectativas no se han cumplido por fallas de coordinación con otros medios de transporte.

Según un informe confidencial del Banco Gubernamental de Fomento, se reportó que las tarifas de ingreso del Tren Urbano están en un 18 %, por debajo del 40 % que se establece como la media. También se identificó que solo el aumento del público se refleja en eventos especiales, como conciertos, fiestas o cuando aumenta la gasolina. Pero mantiene un déficit de $240 millones.

Carlos Guilbe cree en que “el transporte colectivo es una alternativa para poder mitigar el problema económico”. Pero que “la finalidad es el mover más gente de manera eficiente y barata”, asunto que, cree, debe mejorar en la Isla.