Difícil la zona metro para residentes con mascotas

Cada vez más condominios limitan el acceso

Por Miladys Soto @miladyssoto

4 abr 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

Aunque los requisitos para tener una mascota en edificios como condominios y walk ups en Puerto Rico han disminuido, todavía es un proceso difícil para el arrendatario que desea vivir en una estructura como esta, opinó la presidenta de la Asociación de Realtors de Puerto Rico, María “Coca” Quiroga.

La corredora de bienes raíces destacó que cuando el inquilino decide alquilar una casa, no tiene tantos problemas como cuando decide vivir en un apartamento, porque  las primeras cuentan con patio y espacio. Asimismo, sostuvo que el caso es distinto en los condominios por los reglamentos en los que se prohíben las mascotas o se limita el tipo de animal que se puede tener en este tipo de vivienda.

“Básicamente, si la gente lo sigue (el reglamento), no hay problema. Pero cuando las personas incumplen es que pagan unos por otros, porque se ponen más estrictos”, declaró Quiroga.

“Cada vez están más abiertos a los animalitos, aunque no quiere decir que por completo sea fácil. Siempre hay limitaciones. Existe el temor de que los animalitos puedan causar daños y, en ocasiones, piden un depósito adicional para cubrir cualquier daño que el animal pueda causar”, declaró la experta.

Esta añadió que, como es costumbre, los arrendadores piden un depósito, que por lo general equivale a un mes adicional de renta. Si el arrendatario inclumple o su mascota ocasiona algún daño, no se le devuelve el dinero al finalizar el contrato.

De igual forma, Quiroga explicó que entre las objeciones más comunes de los arrendadores están los daños que el animal pueda causar y su tamaño. “Incluso, los clientes me envían la foto de sus mascotas para demostrar que no son tan grandes para poder tenerlos en el apartamento”, expuso la corredora de bienes raíces, quien agregó que las mascotas más comunes entre los inquilinos son pájaros, perros y gatos.

A pesar de estas restricciones,  Quiroga afirmó que “se está siendo un poco más benévolo”, debido a que las mascotas se han vuelto parte de la familia. “Antes, la gente los consideraba menos, pero, como ya mucha gente tiene, les pregunto a los arrendadores si pueden tener un perro los inquilinos y dicen que sí, que ellos mismos tienen”, sostuvo Quiroga.

La corredora indicó que los potenciales inquilinos que deseen traer a sus mascotas con ellos deben consultarle a su corredor desde el principio lo que buscan o preguntar directamente a los arrendadores.

Asimismo, recomendó que, además de investigar si puede tener a su animal, los arrendatarios deben evaluar otros aspectos para que su mascota esté cómoda, tales como el espacio que tendrá en el hogar y las instalaciones disponibles en general.

Finalmente, la presidenta de la Asociación de Realtors destacó que el proceso de conseguir un apartamento en el que se permitan mascotas “puede ser un poco difícil, porque obviamente va a tener las restricciones del complejo, pero no es que sea superdifícil”.