Rompe el silencio en exclusiva el exdirector de Finanzas de la UPR

Edwin Reyes asegura a Metro que la responsabilidad de haber emitido tres cheques de $50 mil no es solo suya.

Por Juan Carlos Melo @melodicespr

2 abr 2013, 11:00 pm 3 min de lectura

Si el presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Miguel Muñoz, no hubiera pasado la llamada de la persona que se hizo pasar por el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jorge Colberg Toro, el intento de fraude nunca se habría dado.

Así respondió el director de Finanzas de la Administración central de la UPR, Edwin Reyes, cuando Metro le preguntó si entendía que Muñoz tenía alguna responsabilidad en el frustrado timo de 150 mil dólares del pasado mes de febrero.

“La llamada entra a él, y él la pasa pa’lante. Si el presidente no hubiera pasado la llamada, nada de esto pasaba”, arguyó Reyes, quien admitió que renunció al cargo porque la situación ocurrió bajo su mandato.

¿Hubo alguna petición del presidente para que usted emitiera los cheques?
—Decirme que él me llamó: “Edwin, haz los cheques” no. Darme instrucciones de que atendiera a Jorge Colberg Toro, que había unos chavos para la universidad, para la cual la universidad tenía que desembolsar 150 mil dólares; eso sí se me dijo. Esa llamada del presidente a mi celular ocurrió.

¿Y qué pasó luego?
—Más adelante me llama la persona y me dice prácticamente lo mismo que ya me había indicado el presidente. Luego, me reúno con el staff y procedemos a realizar las gestiones para emitir los cheques.

¿Entonces, usted asume toda la responsabilidad?
—No, porque entiendo que, si desde un principio había dudas con esa transacción, las instrucciones debieron bajar de otra forma.

¿Usted entiende que la responsabilidad debe ser compartida?
—Entiendo que sí.

¿Cree usted que el presidente también debiera admitir parte de la culpa y renunciar?
—Si él entiende que aquí no hay culpa por parte de él, yo se lo respeto. Si él no renuncia, yo no tengo problemas con eso. Allá él si quiere seguir cogiendo macetazos.

Muñoz, por su parte, ha reiterado en repetidas ocasiones que no dimitirá al cargo.

“Yo me voy con la conciencia limpia. Aquí no hubo una malversación. La universidad no se vio afectada. Me incomoda un poco como la prensa está llevando el caso, porque no se resalta que el timo no se dio, que los cheques no se cambiaron y que se lograron arrestar a los delincuentes. La prensa no resalta eso”, insistió el contable, quien, en ese momento, escuchaba las críticas enardecidas sobre el caso que realizaba Luis Francisco Ojeda en la radio.

Reyes, quien ocupa el cargo desde el mes de septiembre, negó que su renuncia fuera solicitada por Muñoz o por algún comité universitario. 

“Tan pronto se expidió el informe de la investigación administrativa que hizo el presidente es que decido renunciar. Renuncio porque entiendo que debí haber cuestionado más al presidente sobre la transacción y no lo hice. Simplemente, lo tomé como una orden y la cumplí”, destacó Reyes.

Añadió que “en ningún momento dudé que la transacción que se estaba haciendo con los supuestos funcionarios de La Fortaleza era ilegítima. No había por qué dudarlo. Obviamente, vino de una llamada del presidente, y la persona después me llamó. Era un andamiaje bien orquestrado, que pudo haber confundido a cualquiera”.

En ese contexto, Reyes aseguró que, si la petición hubiera sido legítima y él hubiera seguido el protocolo y no hubiera sacado los pagos, “me hubieran tumbado la cabeza”. 

El jefe de Finanzas de la UPR presentó su renuncia el lunes y, aunque Muñoz la aceptó, aún no se ha acordado la fecha para la terminación de sus labores.