Cataloga de “rabieta” el “me vale” de García Padilla

Expertos en el tema analizan las expresiones del gobernador hacia las casas acreditadoras y la importancia de estos servicios para la Isla.

Por Karixia Ortiz @KarixiaOrtiz

2 abr 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

El economista Elías Gutiérrez catalogó como “una rabieta sin pie ni cabeza” la actitud desafiante que mostró el gobernador Alejandro García Padilla respecto a la clasificación que otorgan las casas acreditadoras a los bonos de Puerto Rico. 

“Él (Alejandro García Padilla) se refiere a estas empresas como si ellas estuviesen obligando al Gobierno de Puerto Rico a hacer algo”, afirmó Gutiérrez, destacando que la Isla paga por los servicios de esas casas acreditadoras, porque son las empresas que ofrecen sus servicios y le permiten al Gobierno medir, por medio de una serie de clasificaciones, la calidad de la deuda que tiene el país.

“Si él (gobernador) tiene disgusto con lo que están haciendo estas tres casas de acreditación, lo único que tiene que hacer es cancelar los contratos con los cuales ellas realizan sus servicios para el Gobierno y no ponerse a pelear con ellas”, añadió el economista.

Las expresiones de García Padilla surgieron ayer luego que en la Asamblea Legislativa se debatieran hasta la madrugada proyectos para remediar parte de la crisis del Sistema de Retiro, cuyos bonos están degradado por dichas casas acreditadoras.

“Lo que ellos piensen de mí me vale. Sobre lo que ellos piensen del crédito de Puerto Rico, yo tengo que trabajar con eso porque ellos son las casas acreditadoras” fue lo que dijo el gobernador a NotiUno, refiriéndose a Fitch, Standard & Poor’s y Moody’s, agencias evaluadoras de crédito que han degradado el crédito de la Isla.

Además, García Padilla manifestó: “Yo estoy en desacuerdo con ellos y me parece que han tratado de manera injusta a Puerto Rico. Y yo estoy tomando las decisiones que tengo que tomar para salvarle el crédito a Puerto Rico; para que Puerto Rico eche pa’lante, pero no porque ellos lo piden, sino porque Puerto Rico merece carreteras, hospitales, merece escuelas”.

Gutiérrez afirmó que si el Gobierno decidiera prescindir de los servicios de casas de acreditación, lo que provocaría sería el tener que recurrir al mercado con una deuda sin rating y “el Gobierno se vería obligado a comprar seguros, a vender a descuento. Es decir, le costaría más”.

Entre tanto, la economista Rosario Rivera opinó que “estamos viendo una desconexión entre lo que las casas acreditadoras están exigiendo como politica económica y los efectos que estas políticas tienen sobre Puerto Rico”, porque los bonistas buscan el seguro del pago de las deudas de las obras públicas que necesita realizar el país.

“La crisis y la depresión económica se han ido profundizando con muchas de las medidas realizadas para satisfacer a los bonistas”, manifestó Rosario al plantear que es preciso fortalecer la economía local para mantener un balance con las clasificaciones de los bonos.