Inundado de basura islote metropolitano

Basura amenaza al islote Guachinanga, único mogote de piedra kárstica en Puerto Rico.

Por Karixia Ortiz @KarixiaOrtiz

12 mar 2013, 11:00 pm 2 min de lectura
Inundado de basura islote metropolitano

El olor de la interacción del agua dulce con la salada en el Estuario de la Bahía de San Juan propiciaban una imagen clara de la diversidad ecológica del lugar. 

Pero, navegando por las aguas de la laguna San José, en las cercanías de la Península de Cantera, se avistaban residuos de basura flotando en la superficie que daban el indicio de un espectáculo lamentable. Y es que el islote Guachinanga, el único mogote de piedra kárstica rodeado por agua en Puerto Rico, está bordeado por una gran cantidad de basura, que hace del recurso natural un gran depósito de desperdicios.

Guachinanga tiene una extensión territorial de tres cuerdas y posee 15 millones de años de historia natural. Sin embargo, en el transcurso de su historia, los desechos que las corrientes arrastran hasta su orilla han impactado tanto su fauna como su flora.

Ante esta preocupación, miembros de la comunidad de la Península de Cantera y colaboradores del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ) buscan restaurar el espacio natural que reúne basura desde hace 10 años.

“El ecosistema (el islote Guachinanga) está en transición. Los mangles están en transición a humedal, y eso es un problema”, expresó Javier Laureano, director ejecutivo del (PEBSJ), cuando  describía la situación actual de contaminación como una emergencia para ser atendida con prontitud. Esto porque la orilla del islote se supone que esté ocupado por agua, y la basura ha tomado su lugar.

También la situación toma complejidad cuando se percibe que la sedimentación ha unido  por medio de un puente que ha conectado al islote con la Península de Cantera, que hace que depredadores afecten aún más el ambiente de Guachinanga.

“Nosotros hemos hecho alrededor de cuatro o cinco limpiezas. Hay veces que sigue llegando basura y la que no se ve está en el fondo”, dijo Luis Miguel Cappacetti, presidente de Leader for the World, organización que fomenta la participación del ecoturismo.

“Dentro de los mangles hay mucha basura. La gente no tiene idea de la cantidad de basura que hay”, enfatizó Cappacetti, quien también es residente del caño.

Para estas áreas que comprenden el estuario, se planifican varios proyectos desde la comunidad y del PEBSJ. Uno de las ideas es crear un espacio recreativo y educativo. Mientras, Laureano explicó que “estamos solicitando fondos para comenzar con un proyecto piloto. Vamos a estar interviniendo con edificios abandonados para reproducir el recurso agua. Y, en los lotes abandonados, vamos a crear jardines silvestres para atraer aves y mariposas, y jardines pluviales para ayudar a reducir la cantidad de agua que se estanca en la ciudad”. Pero, antes de conformar estos proyectos, tanto Laureano como Cappacetti explicaron que el primer paso sería el dragado en el islote, que sería el “pequeño ensayo” del dragado del caño Martín Peña.

Si está interesado en ser voluntario en este proyecto, puede acceder a: http://estuario.org/