Continúa la pugna entre Aarón y su alegado hijo
Samuel Beníquez, quien tiene una demanda de filiación contra el líder de la congregación Mita Teófilo “Aarón” Vargas Seín, acusó el viernes al religioso de…
Por Por Cybernews
Samuel Beníquez, quien tiene una demanda de filiación contra el líder de la congregación Mita Teófilo “Aarón” Vargas Seín, acusó el viernes al religioso de recurrir a subterfugios para desacatar la orden para que se haga una prueba de ADN.
“Según un anuncio publicado, la Congregación Mita pretende requerir previo a la prueba, una vista sobre alegaciones y evidencia de impedimento matrimonial. Por ende parece indicar, que contrario a lo ordenado por el Tribunal, Aarón no comparecerá a hacerse la prueba de DNA ordenada. De no comparecer, Aarón se arriesga a un desacato con sus consecuencias que incluso pueden acarear su arresto” dijo Beníquez en comunicado de prensa. Según Beníquez, en el pleito de filiación, la Congregación Mita no es parte por lo que a su entender no debe intervenir en el caso. “La orden que emitió el Tribunal está en pie y firme. Ordena una prueba de DNA a las partes, Samuel Beníquez y Aarón, a celebrarse este lunes 11 de marzo a las 8 de la mañana en el Instituto de Histocompatibilidad del Recinto de Ciencias Medicas, piso 3, oficina A-389. La orden también cita a las partes a una vista a celebrarse el 4 de abril a las 3:30 de la tarde, después de realizada la prueba”, mencionó.
Beníquez demandó a Vargas Sein por concepto de Nulidad de Procedimiento de Adopción, Fraude al Tribunal, Vicio del Consentimiento y Declaración de Filiación. En el 2012, el Tribunal Supremo ordenó la prueba de paternidad y es justamente para cumplir con este mandato que la juez superior Arlene Selles Guerrini fijó el 11 de marzo a las 8 a.m. y el señor Beíquez deberá sufragar los costos de la misma.
El anuncio en cuestión titulado: “La verdad en el caso de Samuel Beniquez contra Aarón” desglosa lo que según el líder de la congregación Mita ha sido la cronología de la disputa que han llevado ambas partes durante años. El anuncio destaca un aparente intento de chantaje por parte de Samuel Beníquez de pedir $10 millones a cambio de transar el pleito que se lleva en los tribunales. Además se alega que “La desición del Tribunal Supremo del 4 de enero de 2012 nunca requirió que las partes se sometiesen a una prueba de DNA”.


