Agente demanda a la Policía por obligarlo a orar
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) radicó el viernes en el Tribunal Federal una demanda civil contra el superintendente de la Policía, Héctor…
Por Por Cybernews
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) radicó el viernes en el Tribunal Federal una demanda civil contra el superintendente de la Policía, Héctor Pesquera y otros supervisores de la uniformada, en representación de un agente de la Policía, quien es ateo, que alega ser hostigado por rehusar participar en “una oración oficial compulsoria en su lugar de empleo, una agencia gubernamental”.
Según la entidad, el agente Alvin Marrero-Méndez fue reasignado de sus funciones regulares como oficial de la Policía, “tales como patrullar, arrestar sospechosos y o tras medidas para combatir la criminalidad, para estar a cargo de lavar los vehículos oficiales y hacer funciones de mensajero”.
“Las agencias gubernamentales no pueden requerirle a los empleados públicos que participen en oraciones oficiales en su lugar de empleo”, señaló el licenciado William Ramirez Hernández, director ejecutivo de la ACLU de Puerto Rico.
Ramírez dijo que Incurrir en dicha conducta atenta contra uno de los pilares de las constituciones, tanto de Estados Unidos como del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que disponen completa separación de Iglesia y Estado”.
También se alega en la demanda que la práctica de tomar represalias contra el agente Marrero-Méndez por rehusar participar en una oración oficial en el cuartel de la Policía, constituye violaciones federales y a las leyes de Puerto Rico.
El agente Marrero-Méndez le solicitó al Tribunal una orden contra sus supervisores para que cesen lo que describió como el trato violatorio y de discrimen por sus creencias religiosas, y su derecho a no practicar una fe. Se solicitó además una orden deteniendo la oración oficial en la Policía de Puerto Rico, daños y honorarios de abogados. “Los empleados del Gobierno nunca deberán ser obligados a participar en una oración por su patrono. La Policía debería estar salvaguardando los derechos constitucionales, no pisoteándolos””, dijo Dan Mach, director del Programa sobre Derechos Religiosos y de Fe de la ACLU.


