Glodelmis Pérez: la metropolitana mayor

En un deporte y un ambiente mayormente dominado por hombres como el béisbol, Glodelmis Pérez se distingue como la única mujer que es apoderada de un equipo del…

Por Christian Fuentes @chrisfuentes24

5 mar 2013, 11:00 pm 3 min de lectura

En un deporte y un ambiente mayormente dominado por hombres como el béisbol, Glodelmis Pérez se distingue como la única mujer que es apoderada de un equipo del Béisbol Superior Doble A. Fue nombrada recientemente al cargo, luego de que su padre, Mitchellson Pérez, renunciara. Ella es la tercera mujer en la historia de la liga en ser apoderada, una hazaña que la pone en un lugar exclusivo. Pérez conoce la oportunidad que tiene y la ha asumido con humildad, gracia y honor. La nueva imagen de los Mets habló con Metro sobre los retos que tiene por delante.

¿Cómo fue ese momento cuando oficialmente fuiste nombrada la apoderada de los Mets?
—Realmente, me siento honrada de que me hayan entregado la confianza de llevar a este equipo y ser la imagen de él. Yo trabajé un año en la administración cuando mi padre era el apoderado y tres en Coamo.

Eres la tercera mujer en tomar esa posición en Doble A. ¿Cuáles son tus sentimientos de estar en esa compañía?
—Pues, es una posición honrable. Hay mucho trabajo y sacrificio. Es un privilegio que me hayan considerado para ser la apoderada. Como mujer, nada me satisface más que ser parte de la historia del Doble A. Aparte de esto, también soy la única mujer apoderada en Doble A y COLICEBA, con los Illescanos de Coamo.

Todo buen apoderado tiene el amor por el deporte, en tu caso, el béisbol. Háblame sobre tu comienzo y tu amor por la pelota.
—Comencé desde niña con mi familia. Tuve muchos tíos y primos que jugaron en Fajardo y Yabucoa en los 80 y los 90. Mi familia siempre apoyó el deporte. Después, mi hermano jugó en las ligas pequeñas. Me involucré en el ambiente cuando mi padre comenzó a trabajar en la administración de Coamo y así obtuve mi experiencia.

¿Cuál es el plan para los Mets de Guaynabo?
—Más allá de construir el equipo, queremos clasificar. Una vez allí, queremos pasar al cruce y llegar al carnaval de campeones. Aparte del juego, queremos integrarnos en la comunidad. Hemos tenido un incremento de fanáticos y queremos volver a traerlos al parque. También vamos a trabajar clínicas con las ligas pequeñas. Contamos con el entrenador Edgar Díaz, quien trabajó con el mejor receptor que hemos visto, Iván Rodríguez, para trabajar con nuestros jugadores. Queremos estar seguros de que nuestros jugadores se mantengan en la mejor condición posible y tengan alto rendimiento.

¿Cómo te sientes en esta, la Semana de la Mujer?

—En este siglo, nosotras estamos en una posición mayor como mujeres trabajadoras. Nos estamos moviendo muy bien en el plano profesional. Me muevo a ser un ejemplo a seguir. Antes de ser mujer profesional y trabajadora, soy madre, de tres niños, y esposa.

¿Cuál es tu mayor inspiración?
­—Ayudar a que los jóvenes se salgan de las calles. El deporte es un gran mecanismo para los padres dedicarles tiempo a los niños. Que los jóvenes de 12 a 18 años se concentren en deportes y ayudar a bajar la criminalidad y el vandalismo. Al final de todo, me inspira hacer que el deporte se vea como un estilo de vida.

¿Imaginaste estar en esta posición?
—En realidad, no. Yo trabajo siempre para hacer las cosas bien y lo que he hecho habla por sí mismo. Todo ese trabajo me trajo hasta aquí.

¿Qué pueden esperar los fanáticos de los Mets?
—Un equipo que se hizo con la visión de pasar la sección. Pueden esperar excelencia en el terrenos y un espectáculo de béisbol. Vamos a asumir las victorias y derrotas con responsabilidad y tendremos gran calidad deportiva. También haremos impacto y ayudaremos en la comunidad. Los jugadores serán un ejemplo.

Describe la importancia de ser un modelo para mujeres profesionales.
—Es muy importante. Mis palabras tienen que ir con mis acciones. Quiero ser motivación de que sí lo podemos lograr.

¿Qué mensaje les puedes ofrecer a las jóvenes profesionales aspirantes?
—Si quieren lograr algo, tienen que  quererlo. Si lo deseas intensamente, lo puedes lograr. Cada estorbo tienen que tornarlo en algo positivo. Reconozcan sus prioridades y trabajen para corto y
largo plazo.