Sin tregua el abuso contra las féminas
En Puerto Rico, son muchas las mujeres que son violentadas de diversas maneras. Pero la agresión más evidente es la violencia por parte de la pareja.
Por Karixia Ortiz @KarixiaOrtiz
En Puerto Rico, son muchas las mujeres que son violentadas de diversas maneras. Pero la agresión más evidente es la violencia por parte de la pareja.
Esto lo constatan organizaciones y profesionales que trabajan con este asunto. Sin embargo, ante la problemática, son muchos los factores que perpetúan este tipo de agresiones.
La psicóloga Carol Salas, quien trabaja en un albergue de mujeres maltratadas, identificó que “desde la creación y la aprobación de la Ley 54 se han dado grandes adelantos en cuanto a la protección de las víctimas. No obstante, la falta de educación, adiestramiento y la falta de coordinación interagencial continúan limitando la eficacia del alcance de esta ley”. Pero, al momento en que se logra rescatar a una mujer de la violencia, requiere mucho apoyo por parte del Estado.
Mientras, Amárilis Pagán, del Proyecto Matria, enfatizó que la situación a la que se enfrentan las víctimas es que hay una falta de seguimiento en la implantación de los protocolos en las diferentes áreas del Gobierno. Según Pagán, “son muchos los casos que se ‘caen’ por procesos mal hechos”.
Pagán recalcó que estas deficiencias deben tomarse de ejemplo para mejorar y buscar un cambio en el pensamiento social. “El antídoto de la violencia contra las mujeres es la equidad y la educación con perspectiva de género”, concluyó Pagán.
Cifra 20,000 es el número promedio de querellas reportadas en la Policía anualmente.
Datos ¿Qué falla en los procesos de maltrato contra las mujeres? • Dilatación. Las víctimas enfrentan un largo proceso judicial.• Protocolos. Errores en el manejo de los casos.• Temor. El agresor logra que algunas víctimas prefieran retirar los cargos y las órdenes de protección.• Credibilidad. A veces el Estado no es capaz de proteger a las víctimas. • Integración. Falta coordinación interagencial entre la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, el Departamento de Justicia, los tribunales, la Policía y los albergues.• Apoyo. Existe una falta de personal adiestrado, sensible y con peritaje en las agencias que atienden las querellas de maltrato. • Pérdida. Muchas víctimas temen perder la custodia de sus hijos.


