Albergue de exadictos en Bayamón apuesta a la autogestión
Casa Misericordia. El albergue para hombres sin hogar y exadictos inauguró un pulguero para sostenerse económicamente.
Cientos de personas sin hogar y adictos a drogas han cruzado las puertas del albergue Casa Misericordia en Bayamón para buscar un plato de comida, ser rescatados de la adicción o sencillamente ofrecer su ayuda sin pedir nada a cambio. Sin embargo, más allá del alimento que reciben, los menos afortunados obtienen algo que no todos ven: el cuidado y el amor de los voluntarios que allí laboran y que creen en ellos, sin importar las veces que hayan caído.
Sin ayuda del municipio La capacidad del albergue es de 30 personas. Sin embargo, la administración solo puede admitir 15 por razones económicas. • En espera de apoyo. Según Roque, la obtención de fondos para la institución ha sido cuesta arriba ya que solo recibe ayuda del programa Soup Kitchen, que le provee los alimentos y una asignación legislativa de $12,000 para la contratación de empleados. La voluntaria también señaló que el Municipio de Bayamón no le ofrece ningún tipo de ayuda, aunque sí le refiere casos constantemente.
“Esta es la Casa Misericordia”, expone la directora del albergue, Ivette Roque, para recalcar que la compasión hacia el más necesitado es el motor del proyecto, que ofrece servicios desde el 2005 y abrió sus puertas como albergue hace cuatro años. Según destacó Roque, el hogar tiene como meta futura impulsar el autoempleo entre los participantes del programa para que estos puedan sostenerse una vez estén rehabilitados. “Es muy difícil que una persona con antecedentes penales pueda integrarse a la comunidad”, indicó la directora del albergue, quien añadió que entre las destrezas que busca enseñar a los participantes del programa están la repostería y la jardinería.
El primer paso para realizar este sueño lo dieron hace unos días al inaugurar un pulguero frente al albergue. Roque destacó que uno de los vecinos de la calle Betances en la Ciudad del Chicharrón les donó el alquiler de un local para que puedan vender toda clase de artículos que llegan a sus manos a través de donativos. La también voluntaria comentó que en el pasado realizaban ventas en el albergue cada tres a seis meses, pero que ahora podrán hacerlo a diario.
La institución sin fines de lucro no solo ofrece albergue a los más necesitados. También, durante cinco días a la semana, provee desayuno y almuerzo a hombres y mujeres que no tienen un hogar para vivir, con adicción a drogas y alcoholismo. Roque especificó que recibe 35 personas para el desayuno y alrededor de 50 para la hora del almuerzo. Asimismo, admitió que también ofrece ayuda a ancianos, aunque la población que atiende el albergue es de 18 a 60 años.
Otro aspecto destacado por la directora del centro es la necesidad de voluntarios que ayuden en tareas de cocina, limpieza y para atender el pulguero. Una de las personas que donan su tiempo para esta causa es Lourdes Torres, de 62 años. “Yo nunca había experimentado algo así y todavía es la hora que me conmueve”, confesó la voluntaria.
Para más información, llame al 787-619-1226.


