Buscan dieta más saludable en escuelas de EEUU

El gobierno estadounidense propuso por primera vez amplios estándares nuevos para que los alimentos en las escuelas sean más saludables, lo que podría llevar a…

Por PO

31 ene 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

El gobierno estadounidense propuso por primera vez amplios estándares nuevos para que los alimentos en las escuelas sean más saludables, lo que podría llevar a prohibir la venta en los planteles de casi todo tipo de dulces, comidas grasosas y bebidas deportivas con muchas calorías.

De acuerdo con las nuevas medidas que presentó el viernes el Departamento de Agricultura, las máquinas expendedoras en las escuelas, que solían estar llenas de dulces y sodas, ahora venderán agua, bebidas deportivas bajas en calorías, gaseosas de dieta y papas horneadas.

Los comedores, en los que actualmente se venden alimentos grasosos “a la carta” como barritas de queso mozzarella y nachos, tendrán que cambiar a pizzas elaboradas con una receta más saludable, vasos de fruta y yogurt.

Las normas, requeridas por la ley de nutrición infantil que el Congreso aprobó en 2010, suponen un esfuerzo para combatir la obesidad de los niños. Mientras que muchas escuelas han mejorado sus menús de alimentos y las opciones en las máquinas expendedoras, otras continúan con la venta de comidas grasosas y altas en calorías.

El Departamento de Agricultura ha propuesto que se impongan límites al contenido de grasa, calorías, azúcar y sodio en casi todos los alimentos que se vendan en las escuelas. Las normas actuales ya regulan el contenido nutricional de los desayunos y almuerzos escolares que subsidia el gobierno federal, pero la mayoría de los comedores también tienen servicio “a la carta” en el que ofrecen otros alimentos.

“Los padres y maestros trabajan con ahínco para inculcarle a nuestros chicos hábitos saludables en la alimentación, y estos esfuerzos deben ser apoyados cuando los menores entran a las instalaciones escolares”, dijo el secretario de Agricultura, Tom Vilsack.

La mayoría de los alimentos vendidos en las escuelas deberían tener menos de 200 calorías, en tanto que las primarias y secundarias sólo podrían vender agua, leche baja en grasa o jugos elaborados 100% con frutas o verduras. Las secundarias podrían vender algunas bebidas deportivas pero con límites a su contenido de calorías.