Los extremos nunca resultan ser positivos

Síntomas de alarma por adicción al ejercicio Identifique las conductas que pueden constituir una obsesión enfermiza de ir al gimnasio para estar en forma. 1…

Por Juan Carlos Melo @melodicespr

6 ene 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

Síntomas de alarma por adicción al ejercicio Identifique las conductas que pueden constituir una obsesión enfermiza de ir al gimnasio para estar en forma. 1. Muchas horas en el gimnasio: Dejadez en compromisos personales o laborales por practicar deporte a todas horas 2. Compulsión por la buena imagen: Mirarse constantemente en el espejo y aún así sentirse inconformes con su cuerpo 3. Amarrados a la báscula: Pesarse varias veces al día y hacer comparaciones con otras personas que levantan pesas 4. Enfermizos: Defensas bajas, fácil contagio de gripe o asma 5. Alimentación: Cambio radical en la alimentación. Siguen dietas bajas en grasas y ricas en hidratos de carbono y proteínas para aumentar la masa muscular, por lo que corren mayor riesgo de abusar de sustancias como hormonas y anabolizantes esteroides. 6. Efectos en la salud mental: Síntomas de aislamiento y depresión

La adicción al ejercicio se conoce como “vigorexia”, un trastorno psicológico que afecta principalmente a hombres entre las edades de 18 a 35 años.

Cifra 900 mil estimado de hombres que padece de vigorexia en Estados Unidos del total de nueve millones que se estima acuden a gimnasios.

De acuerdo con el especialista del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alfredo García Vázquez, la condición se manifiesta como una preocupación obsesiva por el físico.

“Este mal no ha sido atendido con pertinencia debido a que sus efectos físicos no lucen tan catastróficos como los de la anorexia”, afirma el galeno.

La vigorexia o dismorfia muscular, como también se le conoce, puede derivar en trastornos muy graves, con un círculo vicioso entre la necesidad de hacer ejercicio, la imposibilidad de alcanzar el límite establecido y la recaída en problemas sociales, laborales y psíquicos de complejo tratamiento y terapias delicadas.

En Estados Unidos, un estudio reveló que de casi nueve millones de hombres que acuden al gimnasio, 900 mil padecen vigorexia (es decir, un 10 por ciento). Mientras que en España, un trabajo similar determinó que hay cerca de 700 mil casos. En Puerto Rico, no se conocen cifras sobre este trastorno.

De acuerdo con expertos del Centro de Medicina Deportiva y Fisioterapia Siglo XXI, con sede en Ginebra (Suiza), los adictos al ejercicio no suelen visitar la consulta médica por miedo a que el terapeuta les recomiende parar o limitar su tiempo para el deporte.

Para ayudar a modificar estas conductas, se aconseja contar con el apoyo de un especialista que establezca un tratamiento orientado a evitar una enfermedad psicológica en la que el paciente experimenta una distorsión de su imagen corporal, como ocurre con la bulimia o la anorexia.

Existe una serie de recomendaciones sobre conductas que pueden sugerir que la persona sufre de adicción al ejercicio.