Usan fármacos para estudiar

Relato Algo común el consumo de pastillas en la UPR El consumo de medicamentos controlados para estudiar por largos periodos de tiempo es una práctica muy…

Por Miladys Soto @miladyssoto

20 dic 2012, 11:00 pm 5 min de lectura
Usan fármacos para estudiar


Usar fármacos para estudiar

Relato Algo común el consumo de pastillas en la UPR El consumo de medicamentos controlados para estudiar por largos periodos de tiempo es una práctica muy común en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, destacó una fuente a Metro. Se informó que el medicamento Adderall se vende a distintos precios de acuerdo con la cantidad de miligramos. “Las de 20 mg se venden a $5 y las de 30 mg a $6”, dijo la fuente. Asimismo, dijo que quienes venden las pastillas en el campus son los mismos estudiantes que “venden otras drogas como la marihuana”. También aseguró que se venden en lugares comunes como la Facultad de Ciencias Sociales, el teatro y los gazebos. “Los mismos tutores de Naturales las venden”, indicó la fuente. Sobre la forma en que los vendedores acceden a estos medicamentos, sostuvo que “van a un psiquiatra y dicen que no pueden dormir, que se levantan desvelados y que no pueden estudiar”. La fuente agregó que de esta forma adquieren las pastillas para su propio consumo y para la venta. La fuente admitió a Metro que ha consumido Adderall para estudiar. “Puedes estar estudiando todo lo que quieras; todas las horas que quieras”, afirmó. Entre los efectos que produce este medicamento controlado, la fuente destacó que “no comes, tomas mucha agua y vas mucho al baño”. Un estudiante de la Universidad Politécnica de Puerto Rico expresó que el consumo de estos medicamentos es común entre los estudiantes de Arquitectura. Los precios del Adderall en esta institución fluctúan entre los $3 y los $5, alegó.   

Se acabaron los exámenes finales y los estudiantes de las diversas universidades del país se disponen a disfrutar de sus vacaciones tras largas horas de estudio. Sin embargo, detrás de todo ese esfuerzo se esconde una peligrosa práctica entre los estudiantes, específicamente los que cursan carreras como Derecho, Arquitectura y Medicina, que puede hasta costarles la vida.

Recomendaciones Programar el semestre. Estar concientes de los exámenes finales y otros proyectos para trabajarlos con tiempo. Hacer ejercicios para mantenerse alerta; tales como caminar, correr, bailar y aeróbicos. Controlar el apetito para mantener un peso saludable y así controlar el cansancio. Realizar actividades recreativas. Se debe sacar un momento para despejar la mente. Dormir. El descanso es vital para mejorar la memoria y evitar enfermedades.

“La mente y el cerebro son el principal santuario del cuerpo humano… Están destruyendo el mayor tesoro que tienen en su vida”, dijo el psicólogo José Pons Madera.

Una fuente de entero crédito le reveló a Metro que  muchos alumnos consumen medicamentos para el déficit de atención (ADD, por sus siglas en inglés) y para el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés), conocidos en el mercado como Adderall, Ritalin y Focalin, para mantenerse despiertos por largos periodos de tiempo y estar enfocarse en los estudios.

Se destacó que los alumnos de las escuelas de Derecho de la Pontificia Universidad Católica y la Universidad Interamericana  ingieren las medicinas que les compran a otros estudiantes o consiguen mediante recetas  médicas, aunque no padezcan de déficit de atención. “Yo nunca la he tomado, pero conozco a alguien que tiene un amigo doctor y le recetó Ritalin; dicen que puedes estar un día entero estudiando de forma atenta”, destacó la fuente, quien agregó que las utilizan para optimizar su rendimiento académico y así evitar distracciones. También destacó que cada pastilla se vende a $20 en los baños de la Escuela de Derecho de la Inter.

El director y fundador del programa de Psicología Clínica de la Escuela de Medicina de Ponce, José Pons Madera, aclaró que esta conducta no solo es usual en los estudiantes de Derecho, sino que también es practicada por los estudiantes de Medicina. El miembro de la Asociación de Psicología de Puerto Rico comentó que el Adderall y el Ritalin son anfetaminas muy eficaces si se utilizan para su propósito original, que es tratar los padecimientos antes mencionados. De lo contrario, los que las utilizan sin necesitarlas “crean una producción excesiva de los sistemas dopamígenos”.

El psicólogo explicó que la dopamina es un neurotransmisor asociado con el placer, la motivación y la regulación de la atención, entre otros. Un alto nivel de dopamina en el cerebro causa insomnio, pérdida del apetito, coraje, paranoia y euforia, dijo. “Puede causar adicción entre los que no la necesitan porque causa euforia y aumenta el nivel de dopamina. Ese estado de placer se torna adictivo”, expuso Pons.

El experto afirmó que la Escuela de Medicina de Ponce cuenta con un programa para prevenir el abuso de drogas y agregó que el campus está libre de humo y alcohol. “Orientamos a nuestros estudiantes sobre el uso de drogas desde el primer año”, especificó.

Por su parte, la directora ejecutiva del Colegio de Farmacéuticos de Puerto Rico, Milagros Morales Lozada, manifestó que el uso de medicamentos controlados para estudiar más es una práctica muy popular en Estados Unidos y que “ya llegó a Puerto Rico”.  Esta observó que los estudiantes hasta duplican las dosis recomendadas cuando consumen medicamentos que no les han sido recetados.

“Les cambia el carácter; se ponen eufóricos; no pueden controlar sus emociones, y el problema es que no quieren perder tiempo en comer”, puntualizó.

“Las bebidas energizantes son peor, porque se venden en las gasolineras sin ningún control”, expuso Morales. La farmacéutica indicó que estas bebidas contienen ingredientes ocultos que no se detallan en las etiquetas, tales como efedra y anfetaminas.  Asimismo, la directora ejecutiva alertó que la mezcla de estas pastillas y bebidas energizantes puede causar hasta un ataque cardiaco y recordó que estos medicamentos son controlados porque pueden causar adicción.

Finalmente, la farmacéutica exhortó a los estudiantes a no automedicarse y a llevar una vida saludable que les permita cumplir con su carga académica. “El mal uso de los medicamentos puede causar la muerte”, concluyó. Metro hizo gestiones para comunicarse con los decanos de la Pontificia Universidad Católica, Universidad Interamericana y la Universidad de Puerto Rico, pero los esfuerzos fueron infructuosos.