Nos están velando: nuevo sistema de monitoreo de semáforos inteligentes
El Centro de Monitoreo de Tránsito reduce la congestión de tráfico, pero ¿se acabarán los tapones en la Isla?
Por Karla Figueroa @kfigueroag
La cifra 1,200 es el número aproximado de semáforos en toda la Isla.
Desde el Centro de Monitoreo de Tránsito nos están velando.
En la sede de este centro, la Torre Sur del Centro Gubernamental Minillas en Santurce, se vigila lo que sucede en las principales carreteras del país, se hacen ajustes para manejar el flujo vehicular y se contacta las la autoridades cuando son necesarias en la carretera.
Carlos Contreras, director ejecutivo auxiliar de Autopistas y Transportación, explicó que el Centro de Monitoreo de Tránsito funciona gracias al Sistema de Transportación Inteligente, basado en la instalación de semáforos y cámaras en las intersecciones que se quieren monitorear.
Este centro crea la posibilidad de que puedan resolver problemas, como semáforos que dejan de funcionar, sin tener que llegar al lugar.
El Centro, que funciona de 5 a.m. a 6 p.m. de lunes a viernes, está en evolución continua.
En los años 90, ya el sistema era parecido. Según Contreras, antes eran solo mapas con bombillitas que se ponían intermitentes cuando ocurría un accidente. Ese sistema se deterioró y ya no estaba trabajando.
Hoy, el sistema está compuesto por impactantes monitores. Las cámaras, las computadoras y la facilidad para manejar todo lo que mostraban los encargados dejan a cualquiera con la boca abierta.
Estos sistemas están facilitando una de las cosas más importantes del mundo: la comunicación.
Antes, la comunicación llegaba al Centro a través de las lozas de hormigón (inventadas en Puerto Rico). Este círculo tenía cables y sensores que enviaban mensajes relacionados con el tráfico.
Hoy, están las camaras de video sobre los semáforos, lo que “facilita el trabajo” y, por ende, la comunicación mediante sistema aéreo. Además, el mantenimiento es fácil, sin cables de cobre.
La meta de este centro es poder llegar a monitorear toda la Isla, y los fondos y las ganas están disponibles para ello. Contreras explicó que el proceso es uno “continuo, que nunca está completo; seguimos evolucionando y añadiendo”.
Poder monitorear toda la Isla es más complejo de lo que suena. La isla está constantemente creciendo, las rutinas de las personas siguen cambiando, y la tecnología llega más lejos.


