El lapsus de AGP refleja la realidad de los boricuas
La anécdota del gobernador deja entrever la realidad lingüística del pueblo de Puerto Rico.
El dato 52 millones de personas hablan español en todo Estados Unidos, lo que representa el 16,7% de la población. El 50 % de la población de estados como Texas y California son hispanohablantes.
Presidentes del mundo Colombia. Juan Manuel Santos estudió en varias universidades de EE.UU. y sostiene reuniones con mandatarios en inglés. Para la Asamblea General de la ONU habló en español. México. En 2008, cuando todavía era gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto pronunció un discurso en inglés pero, se disculpó por su poco conocimiento del idioma. Durante la campaña electoral de 2012 en las redes sociales se burlaron de su pronunciación. España. Mariano Rajoy admite en su biografía personal en confianza su falta de conocimiento de idiomas extranjeros. Chile. Sebastián Piñera habla perfectamente inglés. El mandatario lo debe en parte a su estancia en Harvard.
Que el gobenador electo de Puerto Rico haya vacilado al responder en inglés durante la conferencia del lunes podría ser un claro reflejo de la situación lingüística en la isla. Y es que no solo Alejandro García Padilla no usa a la perfección el idioma de Shakespeare, sino que el 22.2 % de los boricuas reconoce que no habla inglés en casa pues lo dominan muy poco, mientras que según un estudio publicado por el Instituto Cervantes, el 30.6 % señala que solo habla inglés en casa.
A pesar de que cerca del 47.2% de los isleños declara que es bilingüe y que las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico en la sección de inglés han mejorado en casi 20 puntos, esto no representa una amenaza para el español. En este contexto, el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, Humberto López Morales, apuntó que países como España, Argentina, Chile, Costa Rica, México y Puerto Rico pueden presumir de una situación excelente en la vitalidad del español.
“Hago lo mejor que lo puedo hacer y no me salía la palabra ‘flow’, además de que estábamos en la Casa Olímpica y había un eco terrible y no la escuchaba bien; por eso le digo a ella ‘slowly please’”, comentó Alejandro García Padilla, gobernador electo, a los comentaristas en el Circo de la Mega.
Aunque se señale que se ha- bla inglés, la realidad es que a muchos de ellos el inglés que dominan no les permite una verdadera participación en la sociedad anglosajona. No es el inglés que facilita la buena exposición oral ni el que mantiene las destrezas de lectura y escritura necesarias. Ello se comprueba especialmente en la vida diaria de las ciudades con núcleos importantes de puertorriqueños, como Nueva York o Chicago, explica Amparo Morales, secretaria de la Academia Puertorriqueña de la Lengua, sobre el estudio.
Hablar inglés no solo representa una mejora en comunicación, sino que conocer el inglés y el español puede representar un diferencial en los ingresos anuales de hasta 11,000 dólares.


