“Prácticos” aseguran que no se negaron a mover el Amur River y cuestionan sus dimensiones

Los prácticos de la Bahía de San Juan rechazaron haberse negado a prestar sus servicios para la entrada del Amur River, mientras la Central San Juan enfrenta la falta de gas natural.

Por Metro Puerto Rico

23 sept, 3:25 pm 3 min de lectura
“Prácticos” aseguran que no se negaron a mover el Amur River y cuestionan sus dimensiones
Foto: VesselFinder

La Asociación de Prácticos (Pilotos) de la Bahía de San Juan aseguró que en ningún momento se ha negado a prestar sus servicios para la entrada del buque Amur River, que permanece en alta mar con un cargamento de gas natural licuado destinado a la generación eléctrica en la Central San Juan.

La organización sostuvo que la controversia responde a consideraciones de seguridad relacionadas con las dimensiones de la embarcación y no a una negativa de sus miembros a realizar la maniobra.

Los prácticos plantean que el Amur River tiene una manga de 44.24 metros, mientras que el parámetro utilizado para este tipo de operación es de 43.40 metros. La diferencia es de 84 centímetros, un elemento que, según sostienen, debe ser evaluado tomando en consideración las condiciones particulares de la Bahía de San Juan y las medidas de seguridad necesarias para completar el tránsito.

La disputa involucra a New Fortress Energy (NFE), suplidor de gas natural para la Central San Juan, y ha llegado al Tribunal Federal en medio de la preocupación por el suministro de combustible para la generación de electricidad.

Como parte de la controversia, los prácticos han señalado como referencia las operaciones realizadas con los buques Energos Maria y Energos Princess, cuyas dimensiones y condiciones operacionales han formado parte de las discusiones sobre los parámetros utilizados para el acceso a la terminal.

La Asociación ha planteado tres condiciones relacionadas con la seguridad para realizar la maniobra con el Amur River. Entre los asuntos señalados figura la disponibilidad y capacidad de los remolcadores que asistirían a la embarcación durante su tránsito por la bahía, así como las condiciones necesarias para reducir los riesgos durante la entrada y atraque del buque.

El caso ha sido atendido en el Tribunal Federal ante la jueza Silvia Carreño Coll, en momentos en que la disponibilidad del cargamento de gas natural ha cobrado relevancia por su utilización para la generación eléctrica en la Central San Juan.

La imposibilidad de recibir el combustible transportado por el Amur River podría obligar a recurrir a diésel para mantener la generación, un combustible alterno utilizado cuando no está disponible el suministro de gas natural requerido por las unidades.

La Asociación también rechazó que exista un interés económico detrás de su posición y sostuvo que mantener una embarcación fuera del puerto no representa beneficio financiero para los prácticos.

“Los prácticos son compensados por prestar servicios de practicaje; cuando un buque permanece en alta mar, no se genera ingreso alguno por dichos servicios. Por lo tanto, la Asociación no tiene incentivo comercial alguno para retrasar o impedir la entrada de un buque. Su posición responde exclusivamente a la responsabilidad profesional de los prácticos de asegurar que cada tránsito pueda realizarse de manera segura”, argumentaron.

La controversia mantiene en discusión dos asuntos: la necesidad de garantizar el suministro de combustible para la generación eléctrica y las condiciones de seguridad bajo las cuales una embarcación de las dimensiones del Amur River puede entrar y maniobrar en la Bahía de San Juan.

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