Puntuación de crédito promedio en Puerto Rico sube a 712, según TransUnion

El estudio, trabajado de la mano con la Asociación de Bancos de Puerto Rico, revela que la morosidad se mantiene por debajo de los niveles de 2018, pese a una década marcada por huracanes, la pandemia y la inflación.

Por Tatiana Matos

15 ago, 10:16 am 6 min de lectura
Puntuación de crédito promedio en Puerto Rico sube a 712, según TransUnion
No hay una tarjeta de crédito que sea la mejor para todos. Su elección depende de los hábitos de gasto, las necesidades financieras, el estilo de vida y las metas de cada persona. Foto: Freepik.

Datos de TransUnion revelan que 1.8 millones de adultos mantienen crédito activo en Puerto Rico, mientras la puntuación promedio alcanzó 712 y los niveles de morosidad de varios productos financieros se mantienen por debajo de los registrados en 2018.

El mercado de crédito en Puerto Rico muestra señales de resiliencia pese a una década marcada por huracanes, terremotos, la pandemia de COVID-19, inflación y aumentos en el costo de vida, según nuevos datos presentados por la Asociación de Bancos de Puerto Rico y TransUnion.

Los hallazgos fueron divulgados durante la conferencia “Presentación del Perfil Crediticio del Consumidor Puertorriqueño”, a cargo de Rodney Curbelo, gerente general de TransUnion en Puerto Rico e Islas Vírgenes Americanas.

Según datos de la base de información de crédito al consumidor de TransUnion en Estados Unidos, aproximadamente 2.1 millones de adultos con dirección en Puerto Rico figuran en sus archivos y unos 1.8 millones mantienen crédito activo.

La información recopilada por TransUnion proviene de más de 700 suplidores de datos relacionados con crédito, servicios, direcciones, prevención de fraude y otras categorías.

Los resultados ofrecen una radiografía del comportamiento financiero del consumidor puertorriqueño y de cómo factores económicos, demográficos y regionales están transformando la demanda de crédito en la isla.

La última década ha representado un periodo de fuertes presiones económicas para los hogares puertorriqueños

El huracán María, los terremotos, la pandemia de COVID-19 y, más recientemente, la inflación y las tensiones geopolíticas han tenido un impacto directo sobre los precios de alimentos, combustible y otros bienes esenciales según el estudio.

A pesar de estos factores, los datos de TransUnion reflejan una reducción en los niveles de morosidad de varios de los principales productos crediticios al comparar enero de 2018 con junio de 2026.

En los préstamos de auto, la morosidad disminuyó de 3.2% a 1.8%, mientras que en las tarjetas de crédito bajó de 1.0% a 0.7%.

En los préstamos personales, la tasa pasó de 2.0% a 1.1%; en los préstamos personales otorgados por cooperativas disminuyó de 4.1% a 2.3%; y en las hipotecas se redujo de 3.7% a 2.0%.

Los números apuntan a una capacidad del consumidor puertorriqueño para ajustarse a múltiples eventos económicos y naturales durante los pasados años.

El envejecimiento cambia el mercado de crédito

Uno de los factores que las instituciones financieras deberán continuar observando es el cambio demográfico de Puerto Rico. Las personas de 65 años o más representan el 30% de los consumidores con crédito activo, la proporción más alta entre los diferentes grupos de edad.

Le siguen las personas de 46 a 55 años, con 18%; los grupos de 56 a 64 y de 36 a 45 años, ambos con 16%; las personas entre 26 y 35 años, con 14%; y los menores de 26 años, con 7%.

La composición de los productos financieros también cambia significativamente dependiendo de la edad del consumidor. Entre las personas de 65 años o más, las hipotecas representan 58% de sus productos de crédito activo, mientras que los préstamos de auto constituyen 24%.

Entre los consumidores de aproximadamente 25 a 36 años, las hipotecas representan 40%, los préstamos de auto 31% y los préstamos estudiantiles 17%.

Los préstamos estudiantiles también vuelven a adquirir relevancia dentro del perfil crediticio tras el fin de las moratorias, lo que implica que el comportamiento de pago vuelve a reflejarse en los informes de crédito.

Puntuación de crédito promedio alcanza 712

En junio de 2026, la puntuación promedio de Puerto Rico alcanzó 712, frente a 707 registrado en junio de 2025. Según las categorías presentadas por TransUnion, los consumidores se clasifican de la siguiente manera: Subprime, entre 300 y 600; Near Prime, de 601 a 660; Prime, de 661 a 720; Prime Plus, de 721 a 780; y Super Prime, de 781 a 850.

En Puerto Rico, 13% de los consumidores se encuentra en la categoría Subprime, 16% en Near Prime, 21% en Prime, 28% en Prime Plus y 22% en Super Prime.

Esto significa que la mitad de los consumidores se encuentra actualmente entre las categorías Prime Plus y Super Prime, un escenario que representa tanto oportunidades como retos para las instituciones financieras que compiten por clientes con perfiles crediticios más sólidos.

Entre los principales factores que determinan la puntuación se encuentra el historial de pagos, con un peso de 40%, seguido por la antigüedad del crédito con 21%, utilización del crédito con 20%, balances totales con 11%, actividad crediticia reciente con 5% y crédito disponible con 3%.

Aguadilla lidera en puntuación de crédito

Los datos también demuestran que Puerto Rico no debe analizarse como un único mercado desde el punto de vista crediticio. TransUnion divide la isla en siete zonas para analizar el comportamiento de los consumidores.

Aguadilla registró la puntuación promedio más alta, con 716, seguida por Mayagüez con 708, San Juan con 705, Arecibo con 704, Utuado con 700, Ponce con 698 y Fajardo con 697.

Aguadilla y Mayagüez continúan liderando la isla con las puntuaciones promedio más altas. Las diferencias regionales también se reflejan en los productos financieros que buscan los consumidores.

Por ejemplo, los datos identifican una mayor demanda por préstamos personales en Utuado, mientras que San Juan registra una demanda significativa por productos de financiamiento de autos.

Para bancos, cooperativas y otras instituciones financieras, estas diferencias permiten desarrollar estrategias dirigidas a las características particulares de cada mercado en lugar de tratar a Puerto Rico como un consumidor homogéneo.

Aumenta el uso de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito continúan siendo uno de los productos de mayor impacto dentro del perfil financiero del consumidor. En Puerto Rico, el consumidor mantiene en promedio alrededor de dos tarjetas de crédito activas, frente a aproximadamente tres en Estados Unidos.

Además, los consumidores de la isla tienen actualmente un promedio de 3.5 cuentas activas en sus informes de crédito, comparado con unas 2.6 cuentas en años anteriores. La mediana del balance de tarjetas bancarias presentada durante la conferencia se situó en aproximadamente $1,765.23.

Para junio de 2026, 56% de los consumidores con tarjetas fueron clasificados como “revolvers”, es decir, consumidores que mantienen balances, mientras 44% fueron “transactors”.

El aumento en la proporción de consumidores que mantienen balances apunta a una mayor utilización del crédito disponible.

Precios de los vehículos presionan el financiamiento de autos

El sector automotriz continúa siendo uno de los componentes más importantes del mercado crediticio puertorriqueño.

Sin embargo, los altos precios de los vehículos y los retos de asequibilidad han provocado una tendencia general a la baja en las originaciones de préstamos de auto, aunque durante el trimestre más reciente se observó un ligero aumento.

Puerto Rico mantiene aproximadamente 1.8 millones de consumidores con crédito activo

Sin embargo, el envejecimiento de la población, el mayor uso del crédito rotativo, los términos más largos en los préstamos de autos y las diferencias entre regiones presentan nuevos retos para bancos y otras instituciones.

Los datos también cobran relevancia ante el creciente interés de inversionistas y socios comerciales en Puerto Rico, al ofrecer una mirada más detallada sobre el poder adquisitivo, el comportamiento financiero y el acceso al crédito de los consumidores.

Para el sector financiero, una de las principales conclusiones es que Puerto Rico no puede analizarse como un solo mercado. Las diferencias entre San Juan, Ponce, Fajardo, Aguadilla, Mayagüez, Arecibo y Utuado abren la puerta a estrategias de crédito, productos y servicios financieros más específicos según las características de cada región.