Se mantiene pronóstico de una temporada de huracanes “muy por debajo del promedio”
Los expertos consideran que la influencia de El Niño dominará la circulación tropical
Por Metro Puerto Rico
Investigadores del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Colorado (CSU, por sus siglas en inglés) mantuvieron este miércoles su pronóstico de una temporada de huracanes en el Atlántico “muy por debajo del promedio”.
Según los expertos, se estima que la actividad ciclónica de 2026 alcanzará aproximadamente el 40% del promedio registrado entre 1991 y 2020.
De acuerdo con el profesor e investigador Phil Klotzbach, la probabilidad de que un huracán mayor toque tierra durante el resto de la temporada es de un 16% para toda la costa continental de Estados Unidos, cifra inferior al promedio histórico de 43%.
Mientras, para la costa este, incluida la península de Florida, la probabilidad se reduce a un 7%, frente al promedio histórico de 21%. Por su parte, la costa del Golfo de México, desde el oeste de Florida hasta Texas, presenta una probabilidad del 9%, por debajo del promedio histórico de 27%.
En el caso del Caribe, la posibilidad de recibir el impacto de un huracán mayor se estima en un 17%, comparado con el promedio histórico de 47%.
“Hasta ahora, la temporada de huracanes de 2026 presenta características similares a las temporadas de 1965, 1982, 1987, 1997, 2009 y 2015”, indicó Klotzbach en un comunicado de prensa.
“Nuestras temporadas análogas registraron una actividad ciclónica por debajo del promedio, lo que aumenta nuestra confianza en que la temporada de 2026 será inferior a lo normal”, añadió.
El equipo de Ciclones Tropicales, Radar, Modelado Atmosférico y Software (TC-RAMS), proyecta nueve tormentas con nombre (tormentas tropicales y huracanes), de las cuales se espera que cuatro alcancen la categoría de huracán y una se convierta en un huracán mayor (categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson).
Las nueve tormentas nombradas incluyen las dos que ya se han formado este año: Arthur y Bertha. Estas cifras están por debajo del promedio histórico estacional de 14 tormentas, siete huracanes y tres huracanes mayores.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad máxima que alcanzará El Niño, los investigadores consideran casi seguro que un evento fuerte persistirá durante el resto de la temporada de huracanes.
“El fenómeno de El Niño, un patrón climático recurrente caracterizado por temperaturas oceánicas más cálidas de lo normal en el Pacífico tropical oriental y central, tiende a aumentar los vientos del oeste en niveles altos sobre el Caribe y el Atlántico tropical. Estas condiciones generan una mayor cizalladura vertical del viento, un factor desfavorable para la formación e intensificación de ciclones tropicales en el Atlántico. Los eventos fuertes de El Niño suelen provocar una cizalladura vertical más intensa que los eventos débiles. Durante julio, la cizalladura vertical sobre el Caribe y el Atlántico tropical alcanzó niveles extremadamente altos, lo que sugiere que El Niño ya está ejerciendo una influencia significativa sobre la circulación atmosférica tropical”, agregó CSU.


