Redacción Ciencia, 23 mar (EFE).- En el siglo XIX, los balleneros y marineros aseguraban que los cachalotes podían usar la cabeza para empujar y golpear objetos, incluidos barcos. El mito inspiró uno de los clásicos de la literatura universal, ‘Moby Dick’, pero nunca llegó a observarse, hasta ahora.
Utilizando drones para grabar imágenes aéreas, un equipo de científicos de la Universidad de St. Andrews (Escocia) ha obtenido por primera vez imágenes de un grupo de cachalotes dándose cabezazos entre sí, lo que confirma los relatos e historias descritas por los marineros del siglo XIX.
El equipo filmó los impactos entre los cachalotes y su conducta en las islas Azores y en el archipiélago balear, entre 2020 y 2022, y su descripción científica se ha publicado este lunes en la revista Marine Mammal Science.
“Fue realmente emocionante observar este comportamiento, que sabíamos que se había hipotetizado durante mucho tiempo, pero que aún no se había documentado ni descrito sistemáticamente”, reconoce Alec Burslem, quien realizó el estudio junto a investigadores de la Universidad de las Azores y de la Asociación Tursiops (una ONG con sede en las Islas Baleares).
Las imágenes muestran que este comportamiento no es exclusivo de los grandes machos sino que también involucra a los ballenatos más jóvenes, pero los investigadores aún no saben qué función o propósito puede tener esta conducta de los cachalotes o cómo influye en la cohesión del grupo y la dinámica social.
Para averiguarlo hace falta conseguir más grabaciones e imágenes que permitan estudiar este comportamiento. “Si hay personas por ahí con imágenes similares, estaríamos muy interesados en saber de ellas”, comenta Burslem, quien ahora trabaja en la Universidad de Hawái.
“Es emocionante pensar qué comportamientos aún no vistos podríamos descubrir pronto, así como en cómo más observaciones de cabezazos podrían ayudarnos a arrojar luz sobre las funciones que este comportamiento puede cumplir”, afirma el investigador.
Un mito, varias hipótesis
Durante décadas se ha especulado sobre la utilidad de este comportamiento.
Algunos científicos defienden que podría ser una muestra de competencia entre machos que ocurre bajo la superficie y que es difícil de observar, pero otros rechazan que los cachalotes usen la cabeza como arma habitual, porque esto pondría en peligro a las estructuras que les permiten emitir los sonidos de ecolocalización y comunicación social.
Lo cierto es que el uso de la cabeza por parte de los cachalotes para empujar y golpear objetos se ha reportado de manera desde la caza de ballenas en botes abiertos del siglo XIX.
El ejemplo más famoso es el del Essex, un ballenero a vela de 27 metros que, según se informó, fue hundido por dos golpes frontales de un gran cachalote macho frente a las Galápagos en 1820. Este hecho inspiró la famosa novela de Herman Melville, Moby Dick.
En un informe de la época, el primer oficial de aquel navío, Owen Chase, describió la fuerza del cabezazo de la ballena.
“Me di la vuelta y lo vi a unos cien rods [aproximadamente 500 metros] directamente delante de nosotros, bajando con el doble de su velocidad ordinaria de unos 24 nudos, y apareció con una furia y venganza decuplicadas en su aspecto. El oleaje volaba en todas direcciones a su alrededor con el continuo y violento azote de su cola. Su cabeza estaba a medio salir del agua, y de esa manera se abalanzó sobre nosotros, y volvió a golpear el barco”.
Otros relatos similares de barcos balleneros hundidos por cachalotes incluyen los hundimientos del Ann Alexander y el Kathleen en el siglo XIX.





