Entra en vigor advertencia de sal en menús cadenas restaurantes

Los menús de las cadenas de comida rápida de Nueva York lucirán a partir de mañana un salero al lado de los alimentos que contengan un alto nivel de sal, por…

Por EFE @EFEnoticias

29 nov 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Los menús de las cadenas de comida rápida de Nueva York lucirán a partir de mañana un salero al lado de los alimentos que contengan un alto nivel de sal, por orden del Departamento de Salud de esta ciudad.

La medida, pionera en EE.UU, entrará en vigor mañana, luego de que la Junta de Salud lo aprobara por unanimidad el pasado septiembre y aplica a compañías con 15 o más establecimientos a nivel nacional.

El salero deberá estar junto a alimentos con 2,300 miligramos -el límite diario de sodio recomendado por día por las autoridades- o más de sal e incluye a los populares “combos”, que ofrecen estos menús en las grandes cadenas de comida rápida.

El Gobierno federal recomienda limitar el consumo diario de sodio a menos de 2,300 miligramos, el equivalente a una cucharadita de sal, pero los estadounidenses consumen de media 3,300 miligramos al día, según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

“La gran mayoría de los adultos en Nueva York consume más sodio del recomendado y demasiado pocos entienden el vínculo con la hipertensión, las enfermedades del corazón y derrame cerebral”, advirtió la directora del Departamento de Salud municipal, Mary Bassett en comunicado de prensa.

Se estima que en promedio un adulto en Nueva York consume 40 % más del límite de sodio recomendado por día y que los afroamericanos e hispanos consumen más cantidad que los blancos.
Bassett indicó que la advertencia es necesaria en este tipo de restaurantes porque “la mayoría del sodio en nuestra dieta no está llegando de la sal que agregamos del salero cuando comemos. Está en los alimentos que compramos”.

Las cadenas con 15 o más establecimientos en la ciudad tienen 90 días para cumplir con el nuevo reglamento o serán multados.

Nueva York se convierte así en la primera ciudad de EE.UU. en adoptar este tipo de medida, con la que se busca reducir el consumo de sal y prevenir el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.