Médicos y religiosos abogan a favor del cannabis medicinal
Un grupo de profesionales de la salud, junto a varios líderes religiosos, endosaron hoy la utilización, moderada y regulada, del cannabis para tratar…
Un grupo de profesionales de la salud, junto a varios líderes religiosos, endosaron hoy la utilización, moderada y regulada, del cannabis para tratar condiciones médicas.
El junte de miembros de estos dos importantes sectores de nuestra sociedad se da a sólo días de que el Departamento de Salud realice una serie de vistas públicas para determinar las regulaciones que tendría que imponer la agencia en el desarrollo y administración de un programa de la marihuana medicinal en la isla.
“Apoyamos el uso del compuesto tetrahidrocannabinol (THC) del cannabis para tratar a los pacientes, que debido a sus condiciones de salud, se encuentren en la llamada etapa terminal, al igual que para aquellas personas que tiene una condición crónica diagnosticada”, señaló el psicólogo Miguel Arrieta, analista decisional y presidente de la Fundación Movimiento Ético.
Añadió que para ello “es imperativo que el proveedor de estos servicios le informe desde el primer día al paciente y a sus familiares sobre todo lo relacionado con este novel tratamiento, para así tener una transparencia en el modelo proceso decisional de manera responsable con la ética aplicada”.
El farmacéutico John Reyes aseguró que una parte esencial del tratamiento tiene que ser el consentimiento informado seguido del monitoreo del cumplimiento del tratamiento del paciente.
El doctor José Rodríguez Orengo, catedrático del recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, explicó que “el tratamiento de cannabis medicinal basado en evidencia científica no es igual a la marihuana que se vende en la calle. Esto es algo profesional, clínico, por eso es que insistimos en que el paciente, así como sus familiares, tengan el derecho a conocer todo lo relacionado con este tratamiento”.
A modo de ejemplo, el médico señaló que “el paciente debe saber la calidad y consistencia de la formulación de medicamento que estará recibiendo. Que se informe sobre el progreso en el tratamiento y los resultados. Sobre todo, se tiene que informar que al final de su tratamiento no se justifica continuar utilizando el cannabis para otros fines”, añadió.
Mientras, el padre y licenciado Carlos Pérez endosó la iniciativa del llamado consentimiento informado en el tratamiento con cannabis basado en estándares éticos en la toma de decisiones, y abogó por mayores restricciones al desarrollo, cultivo y administración de esta sustancia.
“El consentimiento informado debe constituir un requisito para cualquier paciente que interese, y sus necesidades así lo dispongan, de este tratamiento. El consentimiento informado es la evidencia de un proceso de calidad en el que la persona asistida acepta transitar el proceso decisional. Es bien importante que se respete la decisión del paciente, sea cual sea, y que la misma esté basada en información clínica y en sus creencias”, expresó Pérez.
A su vez, el psicólogo industrial Roberto De Jesús comentó que “en el tema del cannabis medicinal es importante desde el aspecto ético tomar en cuenta el interés y plena participación del paciente en su tratamiento, de forma tal que no se asuma una posición de protección que vaya a inducir el uso del medicamento sin el debido consentimiento”,.
“El consentimiento informado, más allá de ser un requisito legal del expediente médico, es la herramienta vital que tenemos los profesionales de la salud para empoderar al paciente con su tratamiento. A mayor empoderamiento del paciente, mejor será la prognosis del tratamiento”, añadió Lourdes Moreno-Martínez, Ph.D.
doctor Armando Collazo, ginecólogo obstetra y especialista en manejo de condiciones crónicas y resultados clínicos, dijo que hay que colocar controles en el desarrollo de este plan para que no se “abra un mercado” descontrolado del cannabis, donde se sustente las guías clínicas específicas del manejo adecuado de las condiciones crónicas, que redunde en el mejor cuidado de la salud poblacional.
“No respaldamos los mercados de marihuana medicinal que se han desarrollado en otras jurisdicciones de los Estados Unidos, donde existen dispensarios en donde las personas adquieren partes de la planta -como la hoja o la flor- para usos medicinales fumados. Entendemos que esto se tiene que hacer de forma estructurada y que se desarrollen formulaciones del cannabis en lugares controlados”, sostuvo Reyes.
Para concluir, el grupo exhortó a la secretaria de la Salud, doctora Ana Ríus, a incorporar en el reglamento sobre el uso y manejo del cannabis medicinal la disposición del consentimiento informado, al igual que otras recomendaciones sugeridas.
“Entendemos que hay que establecer a las compañías que estén interesadas en entrar a este mercado a invertir parte de sus ganancias en una campaña de concientización a la ciudadanía en favor al buen uso medicinal del cannabis. Además, que la academia y el Departamento se comprometan a invertir en investigación y desarrollo de productos médicos derivados del cannabis”, terminó diciendo el psicólogo Miguel Arrieta.
El grupo adelantó que asistirá a las vistas, que están pautadas para el 27 y 28 de agosto.