Voluntarios monitorean calidad de agua en la isla
El propósito de la actividad era volver a conectar a los ciudadanos con sus cuerpos de agua.
Cientos de voluntarios participaron hoy del Día de Monitoreo de Calidad de Agua, durante el que visitaron sobre 150 puntos para medir la calidad del agua de playas, lagos, ríos y quebradas en la isla.
El objetivo de la actividad educativa, coordinada por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ), es volver a conectar a los ciudadanos con sus cuerpos de agua.
El ciudadano tiene la oportunidad de hacer ciencia de una manera sencilla, produciendo una información que le ayuda a crear conciencia sobre la necesidad de conservar las aguas del país.
Tres embarcaciones de la Unidad Marítima del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) llevaron a voluntarios, el director ejecutivo del PEBSJ, Javier Laureano, y la presidenta de la Junta de Calidad Ambiental (JCA), Laura Vélez, entre otros, hasta el centro de la Bahía de San Juan para realizar un monitoreo especial.
Con este procedimiento se resaltó la importancia de conservar las aguas de Puerto Rico y, en este caso, la Bahía de San Juan.
Además de su alto valor ecológico, por la bahía capitalina entra más del 85 por ciento de los alimentos que consumen los puertorriqueños y ocurre gran parte del intercambio comercial de Puerto Rico.
“Como coordinadores nacionales del Día de Monitoreo de Calidad de Agua de Puerto Rico, recibimos el apoyo de cientos de voluntarios que se convierten en ciudadanos científicos y nos ayudan a llevar el mensaje de conservar las aguas de nuestra Isla”, dijo Laureano.
Desde su inicios hace cinco años, el Día de Monitoreo de Calidad de Agua forma parte de un compromiso de meses, o en algunos casos varios años, de voluntarios que identificaron el cuerpo de agua, participaron de un taller de preparación, buscaron sus equipos y movilizaron sus grupos.
“Las experiencias que nos comparten los voluntarios, nos motiva a continuar cada año esforzándonos por llegar a más personas. Es maravilloso ver cómo un ama de casa, un contable, un abogado, cualquier persona, puede por unas horas ser un ciudadano científico y transmitir ese conocimiento a otros”, expresó la coordinadora Gladys Rivera.
El monitoreo es un proceso sencillo y lo puede realizar cualquier ciudadano que reciba una instrucción básica, pues se trata de pruebas colorimétricas: al mezclarse con la muestra de agua, generan un color que indica la concentración de parámetros como pH, oxígeno disuelto y turbidez.
Las pruebas de amonia, nitrato y nitrito se hacen a través de unas tirillas que igualmente cambian de color.
El programa evalúa los resultados recopilados por los voluntarios, y consolida la información con una gran base de datos del World Water Monitoring Challenge, que moviliza a cientos de miles de voluntarios en el mundo.


