¡Es verdad! Nos crece la nariz cuando mentimos
Decir mentiras realmente hace crecer nuestra nariz, así lo descubrieron científicos estadounidenses dirigidos por el experto en neurología, olfato y gusto, Alan Hirsch, de Chicago Illinois.
Por Beatriz Rojas
Alan Hirsch, de la Fundación para el Tratamiento y la Investigación del Gusto y el Olfato, mencionó: “Lo hemos llamado el efecto Pinocho. Cuando mentimos, el corazón bombea más rápido, y las fosas nasales se abren más de lo normal”.
Hirsch espera que su investigación sea útil a los psiquiatras que necesitan determinar si sus pacientes realmente dicen la verdad. “Solamente espero que mi estudio haga más fácil a los profesionales de la salud mental, darse cuenta de cuando sus pacientes mientan”.
Por otro lado, investigadores británicos han estudiado que cuando una persona miente, da pistas físicas tales como sudoración, tocarse con frecuencia la cara, la nariz e incluso aumentar su ritmo cardiaco, propiciando una respiración más rápida. También tienden a llenar los vacíos incómodos en la conversación, y su voz se levantaría en la parte final de una frase, compartieron los especialistas a Dailymail.co.uk.
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