Se sincera sobre la paternidad: “Ya me cansé de buscar el Maluma perfecto”
Durante su visita a la Ciudad de México para presentar Loco X Volver, el colombiano habló sobre el impacto que tuvo el nacimiento de su hija, París, en su vida, una experiencia que lo llevó a replantear su carrera, reencontrarse con sus raíces y abrazar una nueva forma de entender el éxito
Por Valeria Rangel
Por: Publimetro MX
Durante su reciente visita a la Ciudad de México, Maluma compartió uno de los momentos más significativos de su vida personal y profesional. El artista colombiano presentó Loco X Volver, un álbum profundamente íntimo que nació de un proceso de reflexión, sanación y redescubrimiento personal tras la llegada de su hija, París.
Después de 14 años de carrera, Juan Luis Londoño Arias, conocido mundialmente como Maluma, atraviesa una etapa de profunda transformación. El nacimiento de su hija se convirtió en un punto de inflexión que lo llevó a detener el ritmo acelerado de su vida para cuestionarse qué era realmente importante y reencontrarse con su esencia, tanto como persona y como artista.
El disco, estrenado el pasado 14 de mayo, surge como un ejercicio de sanación y vulnerabilidad que rompe con lo que el cantante venía haciendo anteriormente. El álbum incluye colaboraciones de peso emocional y artístico, destacando el tema junto al fallecido Yaison Jiménez, a quien Maluma describe como el exponente más importante de la música regional colombiana. Además, cuenta con la participación de Grupo Frontera, a quienes ya considera parte de su familia, y una apuesta por el talento joven de El Bogueto, en quien encontró una disciplina y mentalidad con la que se identifica.
En entrevista con Publimetro, Maluma se sinceró sobre el agotamiento que genera la industria musical actual y su decisión de dejar de perseguir la perfección para hacer el arte que realmente le apasiona. También, reveló cómo se suma al despertar de la voz latina para enviar un mensaje de unión, amor y honestidad a través de su música.
La paternidad ha sido el eje central de este renacimiento. Maluma confiesa que el nacimiento de su hija, París, le otorgó una claridad que antes no poseía, obligándolo a hacer una pausa necesaria en su vertiginoso estilo de vida.
“Decidí cambiar mucho el estilo de vida con el que yo venía; decidí hacer una pausa. París me trajo un momento de revelación, sensaciones y emociones que nunca había tenido en mi vida, y eso me abrió los ojos para ver qué es lo que quería hacer con mi vida”, dijo a unos días de celebrarse el Día del Padre en México.
Esta revelación no solo afectó su rutina, sino que dio vida a Loco X Volver, un proyecto que nació de la necesidad de sanar emociones internas.
“Este álbum no era un proyecto que yo tenía. Se dio a raíz de muchas horas en el estudio sanando sensaciones personales. Creo que es honesto con mis fanáticos que me escuchen desde un punto vulnerable, no perfecto, liviano y diferente”.
Esta evolución personal se enmarca en un fenómeno que el cantante identifica como un despertar colectivo dentro de la industria. Para Maluma, su nuevo disco no es solo un proyecto individual, sino parte de un regreso a las raíces que ciertos artistas están rescatando para sentirse finalmente completos. En este sentido, menciona a Bad Bunny como un referente de transparencia.
¿Maluma perfecto?
Maluma no teme señalar el agotamiento que siente ante la velocidad y las exigencias de la industria musical actual. El artista critica que la relevancia de una canción hoy dependa más de la polémica que de su calidad sonora, un juego en el que ya no está dispuesto a participar. “Hoy en día, a mí no me pesa si a la gente le gusta mi música o no. Ya me cansé de buscar el Maluma perfecto, el que le gusta a todo el mundo. Decidí alejarme de la industria para tener mi propia forma de pensar y hacer el arte que me dé la gana, sin seguir patrones. Muchos artistas están agotados porque la cantidad de música es exorbitante y pegar una canción es casi imposible. Hoy, una canción se pega no porque sea buena, sino porque tiene un chisme detrás; la música dejó de ser de disfrute para ser de historia y de chisme. Ese juego no lo juego yo porque no hace parte de mi paz y tranquilidad”.


