Emeryville (EE.UU.).- Gestada en plena pandemia y tras una expedición al parque nacional más emblemático de Estados Unidos, ‘Hoppers’ aterriza este viernes de la mano de creativos como el español Néstor Benito Fernández, cuya misión se centró en dotar a la nueva apuesta de Pixar de una animación que capturase la pulsión de la vida salvaje.
“Queríamos que la película tuviera un aspecto especial y uno de los problemas que teníamos era que los fondos, como son árboles, tienen muchas hojas. Tenían muchísima riqueza y queríamos simplificarlo de alguna manera que añadiera poesía, belleza y magia al fondo”, indicó Fernández en una entrevista con EFE.
El español integra el equipo de artistas de composición, los ‘arquitectos’ visuales encargados de fusionar metraje real, gráficos 3D y efectos digitales para que la frontera entre realidad y ficción sea invisible.
Para ello, el departamento introdujo una innovadora técnica basada en el trazo de pinceladas, un cambio “sutil” que denota un diferencial frente a otras producciones de la factoría y que Fernández espera que se aprecie en la película.
“El foco era en la parte orgánica y en la parte de la naturaleza y sobre todo, de una manera o de otra, que tuviera una conexión con la historia y una conexión con nosotros como seres humanos”, explicó.
Pese al enorme despliegue tecnológico que define a Pixar, el factor humano permanece innegociable en este laborioso proceso de creación de una película de calibre como ‘Hoppers’.
“El artista es lo más importante y su visión es la que tiene que predominar. En el momento en que la inteligencia artificial empiece a ser parte de nuestras herramientas, veremos cómo la utilizamos, pero no de una manera distinta que se ve un lapicero o en ordenador", indicó el artista.
El proceso detrás de ‘Hoppers’, que ha tardado más de 5 años en ver la luz, ha supuesto un viaje de descubrimiento tanto técnico como humano. Para capturar la esencia de sus protagonistas, parte del equipo realizó una expedición al Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, con el ánimo de estudiar el hábitat natural de los castores.
Si bien todos los proyectos de Pixar suponen un reto para los creadores, este destaca especialmente por una plantilla volcada en la esencia de la comedia que transmite la película.
“Creo que teníamos muchísimas ganas, muchos de nosotros, de hacer una película fundamentalmente divertida. Cuando estábamos en las reuniones, nos seguíamos riendo con las mismas bromas y eso lo ha hecho muy especial porque al cabo de cuatro o cinco veces, a lo mejor algo ya no te parece gracioso, pero con esta no nos pasaba eso", contó.
Esa simbiosis entre conciencia social, respeto ambiental y trabajo en equipo que define ‘Hoppers’ parece haber echado raíces en el corazón de Pixar y trasciende la pantalla para convertirse en un recordatorio de convivencia entre especies y humanos.
“Muchos de los temas principales que trata, desde lo que es el contacto con la naturaleza, el respeto, intentar comprender y cohabitar todos, tanto con los animales como con los otros seres humanos, aunque a veces tengamos opiniones muy diferentes, es un tema de tanta actualidad y que se necesita abordar, pero sin ningún tipo de pretensión”, concluyó el artista español.
