Higgsfield Records acaba de presentar a Kion, el primer idol K-pop generado completamente mediante inteligencia artificial, consolidando su innovación como la primera casa discográfica impulsada por IA.
El proyecto no necesita talento humano: desde la voz hasta la coreografía, estilo y marketing, todo es gestionado por algoritmos. En cuestión de horas se acordaron contratos millonarios, incluyendo uno valuado en USD 50 millones y otro de USD 1 millón con la firma de moda Fendi.
PUBLICIDAD
¿Qué hace única a Higgsfield con Kion?
Higgsfield ha inaugurado la primera discográfica controlada por IA, diseñada para reinventar la producción musical. Su prototipo, Kion, no solo interpreta canciones y realiza presentaciones coreografiadas, sino que también participa en estrategias de branding —todo generado por inteligencia artificial—.
La empresa incluso otorgó a Kion participación accionaria en la compañía, una ruptura con los modelos tradicionales donde los artistas suelen carecer de derechos sobre su creatividad.
¿Cuáles son los contratos y el plan de negocio?
El debut de esta idol virtual fue acompañado por una negociación relámpago: Higgsfield tiene ya en marcha un contrato por USD 50 millones, que consolida a Kion como una inversión de alta magnitud. Además, cerraron otro acuerdo de USD 1 millón con Fendi para su promoción de moda, todo en menos de 24 horas tras su presentación.
Con el lanzamiento de Kion, Higgsfield no solo redefine el concepto de artista en el K-pop, sino que marca un hito en la industria musical: un modelo de negocio totalmente automatizado, escalable y preparado para competir cara a cara con talentos humanos. El futuro del entretenimiento ya suena—y no tiene voz humana.