¿Qué le pasó a Prichard Colón en su última pelea?
El boricua permaneció en coma durante 221 días tras un combate celebrado en 2015 frente al estadounidense Terrel Williams
Por Metro Puerto Rico
El boxeo puertorriqueño está de luto tras confirmarse este jueves la muerte de Prichard Colón, uno de los prospectos más prometedores que tuvo Puerto Rico y cuya carrera quedó marcada por una grave lesión cerebral sufrida durante su último combate, celebrado en octubre de 2015.
Aquella pelea frente al estadounidense Terrel Williams, en Fairfax, Virginia, terminó convirtiéndose en el punto de quiebre de la vida del entonces joven púgil boricua.
Colón llegó al combate invicto y considerado una de las figuras con mayor proyección dentro del boxeo. Sin embargo, durante la pelea recibió múltiples impactos en la parte posterior de la cabeza, conocidos en el deporte como “rabbit punches” o “golpes de conejo”, una acción prohibida por las reglas.
Horas después del combate, su condición se deterioró rápidamente. Los médicos determinaron que había sufrido un hematoma subdural en el lado izquierdo del cerebro, una acumulación de sangre alrededor del cerebro que puede aumentar peligrosamente la presión dentro del cráneo.
Colón tuvo que ser sometido a una hemicraniectomía de emergencia y permaneció en coma durante 221 días.
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¿Qué ocurrió durante la pelea?
Desde el primer asalto, Colón hizo gestos al árbitro Joseph Cooper para señalar que estaba recibiendo golpes en la parte posterior de la cabeza.
El combate también estuvo marcado por otras faltas.
Durante el quinto asalto, Colón conectó un golpe bajo que el árbitro consideró intencional, por lo que le descontó dos puntos. Más adelante, Cooper también realizó advertencias relacionadas con los golpes que Williams estaba conectando detrás de la cabeza del puertorriqueño.
Uno de los momentos más delicados ocurrió durante el séptimo asalto.
Williams conectó otro golpe en la parte posterior de la cabeza y Colón cayó de rodillas mientras se agarraba esa zona. Ante la acción, el árbitro penalizó a Williams con un punto y concedió al boricua los cinco minutos reglamentarios para recuperarse.
Colón fue evaluado entonces por el médico de ringside, Richard Ashby, quien permitió que el combate continuara.
Pese al castigo recibido, el puertorriqueño logró recuperarse parcialmente y tuvo un buen octavo asalto.
Pero el panorama cambió nuevamente en el noveno.
El dramático noveno asalto
Williams derribó a Colón en dos ocasiones durante el noveno round.
De acuerdo con el recuento oficial de Premier Boxing Champions, en la segunda caída Williams conectó un fuerte golpe al cuerpo y posteriormente otro impacto que alcanzó la parte posterior de la cabeza de Colón mientras este caía.
Al concluir ese asalto ocurrió además una situación poco habitual.
La esquina del puertorriqueño comenzó a retirarle los guantes al entender erróneamente que el combate, pactado a 10 asaltos, ya había terminado.
Cuando se percataron del error, intentaron colocarle nuevamente los guantes, pero Colón no pudo estar listo para responder a la campana del décimo asalto.
La Comisión ordenó entonces finalizar el combate y Colón fue descalificado por no responder a la campana.
Lo que parecía ser el final de una pelea terminó convirtiéndose en una emergencia médica que cambiaría su vida para siempre.
Salió consciente del ring, pero su condición empeoró
Colón abandonó inicialmente el cuadrilátero consciente, pero poco después comenzó a presentar síntomas preocupantes.
Según el relato de su familia, necesitó ayuda para dirigirse al vestuario, se encontraba mareado y tenía problemas con la visión.
Los médicos identificaron posteriormente el hematoma subdural en el lado izquierdo de su cerebro.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), este tipo de lesión consiste en una acumulación de sangre alrededor del cerebro que puede provocar un peligroso aumento de presión dentro del cráneo.
La gravedad de su condición obligó a los médicos a realizarle una hemicraniectomía de emergencia.
Tras la operación, Colón quedó inconsciente y comenzó un extenso proceso médico y de rehabilitación. Permaneció en coma durante 221 días.
¿Qué determinó la investigación?
Meses después del combate, en marzo de 2016, el Departamento de Regulación Profesional y Ocupacional de Virginia (DPOR, por sus siglas en inglés) publicó un informe sobre lo ocurrido aquella noche.
La investigación determinó que no se cometieron violaciones reglamentarias durante el incidente.
La investigación también concluyó que el doctor Richard Ashby actuó correctamente al permitir que el puertorriqueño continuara peleando luego de ser examinado.
Para Prichard Colón, sin embargo, aquella noche de octubre de 2015 representó el final abrupto de una carrera que apenas comenzaba a despegar y el inicio de una prolongada batalla médica que se extendió durante más de una década.
Su historia trascendió el resultado de una pelea y quedó profundamente ligada a una de las noches más dolorosas que recuerda el boxeo puertorriqueño.


