Merlier alcanza un triplete en el Tour tras un final de locura y una caída masiva

El belga ganó la duodécima etapa, Pogacar conservó el maillot amarillo y Fernando Gaviria resultó lesionado cerca de la meta

Por EFE EFE

16 jul, 1:08 pm 5 min de lectura
Merlier alcanza un triplete en el Tour tras un final de locura y una caída masiva
El belga Tim Merlier se apuntó su tercera victoria en este Tour de Francia, la sexta en total, en un accidentado 'sprint' en Chalon-sur-Saône en el que aventajó al neerlandés Olav Kooij y al belga Jasper Philipsen. EFE/EPA/YOAN VALAT

Chalon-sur-Saôn, Francia- En un final de locura con una caída masiva incluida, el belga Tim Merlier (Soudal Quick-Step) cruzó la línea señalando con los dedos el triplete que acababa de lograr como vencedor de la duodécima etapa del Tour de Francia, disputada entre el circuito de Nevers Magny-Cours y Chalon-sur-Saône, de 179.1 kilómetros, en la que Tadej Pogacar retuvo el maillot amarillo.

Una caída masiva a pocos metros de la línea que lastimó seriamente al colombiano del Caja Rural Fernando Gaviria marcó el desenlace de la última jornada clara para los velocistas. Entre todos volvió a emerger la figura imbatible de Tim Merlier (Wortegem-Petegem, 33 años), imparable, marcando el triple como rey del esprint en el Tour.

Final de locura, Gaviria herido y Pogacar suma 61 días de amarillo

Merlier firmó la sexta victoria en la “Grande Boucle” en un esprint de locura, tenso y accidentado, por delante del neerlandés Olav Kooij (Decathlon) y del belga Jasper Philipsen, quien, a pesar de ser lanzado perfectamente por sus compañeros del Alpecin, desperdició la oportunidad de romper la racha de Merlier.

El belga, con los brazos en alto y feliz, señaló con los dedos su “hat trick”, mientras Fernando Gaviria cruzaba la línea con la clavícula dañada, ayudado por uno de sus compañeros. Un final que puso los pelos de punta y acabó con las aspiraciones del colombiano.

“Estaba extramotivado, gano etapas para mis hijos y mi mujer. Por eso estoy aquí. Ha sido un final muy duro, mi radio estaba rota, pero los compañeros me llevaron bien entre tantos ataques. Es un día especial, muy feliz para mí”, dijo Merlier en meta.

Sin novedad en la general. El comandante Pogacar ya superó a Miguel Induráin en días con el maillot amarillo, 61, precisamente el día del 62 cumpleaños del mítico navarro. Le siguen Jonas Vingegaard, a 3:36 minutos; Remco Evenepoel, a 4:06; y Juan Ayuso, que se mantuvo cuarto a 4:22.

Fuga controlada con Vreistoffer protagonista, tormenta y mucho calor

¿La última oportunidad para los esprinters? Posiblemente la meta de Chalon-sur-Saône sea la última cita para los velocistas, ya que la montaña y los perfiles quebrados serán inmensa mayoría hasta París. Los equipos implicados en abrir su casillero controlaron la etapa para evitar que algún valiente les destrozara el guion previsto.

El circuito de velocidad de Magny-Cours, donde Michael Schumacher ganó 8 grandes premios de Fórmula Uno, despidió a la comitiva ante un recorrido de 1,800 metros de desnivel y dos cotas intrascendentes de cuarta categoría, donde la escapada no podía fallar.

De inmediato se dio a la fuga, como no, el francés Vreistoffer (Lotto), el mismo que se hartó de kilómetros en solitario en las etapas de Pau y Burdeos. En la primera hora de carrera se volvió a volar, como en la víspera, con una media de 51.3 km/h. En el kilómetro 57 se unieron a la aventura el veterano Damiano Caruso (Bahrain), quien disfruta de su último baile a los 38 años, además de Costiou y Vercher.

Para controlar la escapada se pusieron el mono de trabajo los equipos del Alpecin de Philipsen, el NSN de Girmay y el Soudal de Merlier. Entre ellos se debía gestionar la gloria en Chalon, por mucho que Vreistoffer volviera a quedarse solo en cabeza a 50 kilómetros de meta, en lucha contra lo imposible.

El Lidl Trek de Ayuso se rebela

De momento, su coraje le está valiendo al “jabalí” Vreistoffer el título de corredor más combativo del Tour. Sumó a sus cabalgadas 119 kilómetros durante 2:33 horas, hasta que un ataque del “Capitán América” Quinn Simmons, a 35 kilómetros de meta, acabó con un sueño imposible.

El zarpazo del campeón estadounidense seleccionó un grupo de 14 corredores, entre ellos Filippo Ganna, pero la reacción del Soudal, NSN y Alpecin sofocó momentáneamente un levantamiento que tuvo continuidad en la subida a la Cota de Montagny-les-Buxy (4.ª), último escollo del día.

El Lidl Trek quería batalla insistiendo con Gee-West, Simmons, animado por su padre desde la cuneta, y Skujins. A base de ataques cundió el pánico en el pelotón, pero fueron sensaciones transitorias. La mayoría pudo con los rebeldes del equipo de Juan Ayuso.

Merlier, en un final de locura, señala el “tres”

El desorden se instaló a medida que el pelotón se acercaba a meta. El Lidl Trek insistía una vez más, con Pedersen muy peleón y con el checo Vacek, infatigable. Todos los equipos querían estar delante; de ahí los nervios que terminaron por plasmarse en la recta final.

El Alpecin montó un “treno” con cuatro hombres por delante. Era el día de Philipsen, de Girmay, pero apareció Merlier, en un gran momento de forma, para entrar en la historia con los brazos en alto en Chalon, conocida por ser la cuna de Nicéphore Niépce, considerado pionero de la fotografía.

Un triplete en el Tour no se logra todos los años y son pocos los que lo consiguen. Su hijo, en el podio con su padre, completó el sueño del mejor velocista de la actualidad. Además, el niño se llevó el autógrafo de Tadej Pogacar.

El Balón de Alsacia, aliciente de la decimotercera etapa

Este viernes vuelve a aparecer la montaña en la decimotercera etapa entre Dole y Belfort, la más larga de la presente edición con 205.8 kilómetros. La primera parte del recorrido, hasta el kilómetro 150, será llana, y en los últimos 55 kilómetros aparecerán dos dificultades: el Col des Croix (3.ª, 5.1 kilómetros al 4.7 %) y el Balón de Alsacia (1.ª, 9.1 kilómetros al 6.9 %). Desde esta última cima hasta la meta habrá un rápido descenso.

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