2-0: El Barça se regala un clásico que vale una Liga

El primer gol del partido fue en el minuto 9 por Marcus Rashford.

Por EFE EFE

10 de mayo de 2026 09:33 p. m. hrs 3 min de lectura
2-0: El Barça se regala un clásico que vale una Liga
Los jugadores del FC Barcelona (i-d) Fermín López, Gavi y Dani Olmo celebran el segundo gol durante el encuentro correspondiente a la jornada 35 de LaLiga que FC Barcelona y Real Madrid disputan este domingo en el Camp Nou, en Barcelona.

El Barcelona logró este domingo su segunda Liga consecutiva, también la segunda de la era Flick y la primera conquistada en un clásico contra el Real Madrid, que puso fin en el Spotify Camp Nou (2-0) a una semana convulsa y prácticamente a la temporada, la segunda seguida que completará sin levantar un título.

Fue la vigésimo novena del conjunto azulgrana, lograda ante un Madrid que se presentó a la cita con ocho bajas, la última la de Huijsen, quien se sintió indispuesto en el calentamiento.

Los blancos se jugaban la honra, pero el Barça el título, y eso se notó desde el primer minuto. Con un estadio entregado desde el principio, el equipo de Hansi Flick, quien se sentó en el banquillo pocas horas después de conocer el fallecimiento de su padre, pronto despejó la incertidumbre de si hoy sería campeón.

A los 9 minutos, Rashford, que hoy cubría la ausencia del lesionado Lamine Yamal en el extremo derecho, hizo el 1-0 con un golazo de falta desde la frontal. Un disparo que se colaba como un obús por la escuadra derecha de la portería de Courtois, quien reaparecía tras mes y medio sin jugar por una lesión muscular.

Diez minutos después, el cuadro catalán firmaba el segundo en otra obra de arte. La jugada la empezaba Fermín, quien habilitaba a Dani Olmo en el área para que este dejara el balón de espuela a Ferran Torres, que fusilaba al meta visitante.

El clásico prácticamente acababa de arrancar y el Barça ya acariciaba LaLiga. Hasta entonces, el Madrid había exhibido desajustes importantes en la presión y una falta de recursos alarmante para salir con el balón jugado desde atrás.

Pero al conjunto blanco le bastaban un par de zarpazos a la contra para poner en jaque la zaga azulgrana. En el primero, Asencio enviaba un balón largo a Gonzalo, que controlaba tras ganarle la espalda a Cubarsí y Gerard Martín antes de enviarlo fuera en su mano a mano con Joan García.

El siguiente, que sucedió inmediatamente después, fue un pase de Bellingham que cortó Eric García evitando que Vinicius rematara a placer en el segundo palo.

Aunque fue Rashford quien tuvo el tercero antes de llegar al descanso, en un centro-chut, primero, y en una disparo cruzado tras recibir un balón al espacio de Ferran, después. Pero en ambos casos se encontró con la manopla de Courtois para enviar el balón a corner.

No cambió mucho el guion tras la reanudación, aunque el partido se enmarañó algo al inicio de una segunda mitad. Aún así, el fútbol del Barça siguió asomando entre bronca y parón para amenazar la portería rival.

Antes de la hora, Ferran pudo sentenciar -si el partido no lo estaba ya- pero Courtois, esta vez con la pierna, de nuevo lo evitó. Y el árbitro anulaba, poco después, un gol de Bellingham por fuera de juego.

Sin Mbappé ni Valverde en el terreno de juego y con Vinicius desconectado del partido en la banda izquierda, la lucidez ofensiva visitante casi siempre la ponía Brahim, pero a la propuesta del hispano-marroquí para superar líneas no le daban continuidad sus compañeros.

El Barcelona, en cambio, cada vez más cómodo en los duelos y más solidario en defensa, con Cubarsí, Eric o Gavi apareciendo por todas partes, veía el título cada vez más cerca. Más aún cuando el Camp Nou empezó a botar al grito de ¡Campeones, campeones!

El último cuarto de hora fue una fiesta azulgrana, con el Madrid impotente, sin signo alguno de rebeldía, y el Barça dispuesto a hacer aun más sangre ante el eterno rival. Pudo hacerlo en una doble ocasión de los recién ingresados Raphinha y Lewandowski, pero el marcador ya no se movió ni falta que hizo.

Hernández Hernández pitó el final, el público enloqueció y sus jugadores se abrazaron sobre el césped como el prólogo de la celebración que vendría a continuación.

Antes, los futbolistas del Real Madrid aún tuvieron tiempo de felicitar respetuosamente al rival, antes de enfilar, con cara de resignación, el túnel de vestuarios. LaLiga se acabó con tres jornadas de antelación.

Temas relacionados

deportes Fútbol