Aunque no podrá jugar, Enrique “Kike” Hernández aseguró desde el Estadio Hiram Bithorn de San Juan que su compromiso con el equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol sigue intacto.
El jugador de Grandes Ligas participó en la conferencia de prensa previa al debut de la selección boricua ante Colombia y destacó la carga emocional que representa el torneo para los peloteros del país.
“El Clásico no tiene nada que envidiarle a nadie”, expresó Hernández. “En mi opinión, el Clásico se siente hasta más que una Serie Mundial… tal vez por lo que tenemos en el pecho”.
Hernández explicó que representar a Puerto Rico trasciende lo deportivo y adquiere un significado especial para los jugadores.
“Sabemos lo que significa este grupo de muchachos para la gente. Vamos a salir a sudar la camisa”, dijo el jugador de los Dodgers, quien ya tiene el cabello tiñado de rubio.
Aunque no podrá aportar dentro del terreno, el jugador indicó que estará disponible para apoyar al equipo desde el camerino y compartir su experiencia con los peloteros más jóvenes.
“Estoy aquí para lo que sea… hay cosas que significan más viniendo de otro jugador”, sostuvo poco antes de entrar a la práctica con el seleccionado de Puerto Rico.
Kiké Hernández no está jugando con Puerto debido a una cirugía en el codo izquierdo para reparar el músculo extensor, realizada en noviembre de 2025. Aunque acompaña al equipo, su rehabilitación le impide jugar tras jugar lesionado gran parte de la temporada anterior. Sobre su recuperación, dijo que está en el periódo de 60 días de rehabilitación y que todo marcha bien, incluso se siente adelantado. Compartió que el equipo de los Dodgers le dio el permiso para venir a Puerto Rico porque confían que “yo no me voy a ir pata abajo aquí en Puerto Rico”. Sin embargo, enfatizó que el permiso más importante fue el de su esposa, Mariana Vicente, quien acaba de dar a luz a su segundo hijo.
Puerto Rico abre su participación en el Clásico Mundial enfrentando a Colombia en el estadio Hiram Bithorn de San Juan.

