Brasilia recibió la copa

68.351 personas llegaron ayer al estadio Mané Garrincha a ver el duelo entre Ecuador y Suiza. Pero a diez minutos del inicio del encuentro, un poco más de la…

Por Pablo Cavada

15 jun 2014, 12:00 am 3 min de lectura
Brasilia recibió la copa

68.351 personas llegaron ayer al estadio Mané Garrincha a ver el duelo entre Ecuador y Suiza. Pero a diez minutos del inicio del encuentro, un poco más de la mitad del coliseo estaba ocupado por los simpatizantes. ¿La razón? La entrada de estos estuvo marcada por largas filas y los problemas de la organización con los sistemas de rayos x para la seguridad. Muchos no funcionaron o carecían de operarios, lo que enfureció a los hinchas que debieron esperar más de una hora para ingresar, y muchos de ellos se perdieron el inicio. Recién a la mitad del juego se pudo ver más poblado el espectacular recinto que se prendió en varias ocasiones con las famosas “olas” del público.

Al mismo tiempo que los hinchas sufrían por no poder entrar al estadio, en el Rodoviario de la capital un centenar de manifestantes contra el torneo se reunieron en un acto llamado “¿Copa para quién? -Por salud, educación y otros servicios públicos”, convocado por el llamado Comite Popular de la Copa en protesta por los altos costos del torneo. Pero no pasó de eso. Tras simular un partido de fútbol, los manifestantes se dispersaron y la atención se pudo ir al fútbol.

Locales en las gradas

Poco antes de comenzar el juego, Marcus Alves, periodista local de Espn llegó a sentarse a mi lado. Al darse cuenta de mi nacionalidad, me dijo emocionado que venía llegando y había estado en Cuiabá. Me contó de lo impresionante cantidad de chilenos que llegaron el viernes al duelo ante Australia y lo emocionante del momento en que se entonó el himno. “Se me puso la carne de gallina, fue como en la apertura de Brasil”, dijo.

El sábado fueron cerca de 49 mil colombianos llegaron el sábado a Belo Horizonte para presenciar el triunfo ante Grecia. Y se espera un número mayor para los siguientes dos partidos de los cafeteros, que al igual que la tendencia iniciada por Brasil y seguida por Chile, entonaron de principio a fin su himno nacional sin importar los tiempos estipulados por la Fifa. Un plus de los sudamericanos, locales en este torneo, sin hablar de México que trasladó a 40 mil fanáticos y se espera que la cifra suba a 100 mil si logra clasificar a la siguiente ronda.

El poderío que demuestran los hinchas sudamericanos en las tribunas no es un dato menor en esta Copa del Mundo. Ayer los ecuatorianos remecieron el estadio cantando su canción nacional. Cerca de la mitad de los asistentes era del país de la mitad del mundo, que aprovecharon la copa más cercana en la historia para viajar en masa a Brasil, aunque eso no se pudo reflejar en el marcador y se retiraron cabizbajos luego de que un contragolpe al final del partido le dio el triunfo a los suizos cuando el grito de gol se había ahogado segundo antes al otro lado de la cancha. El disputado duelo pudo teñirse de amarillo, pero en un minuto cambió todo y con la rápida retirada de los seguidores sudamericanos el estadio fue cambiando a un color rojo de las gradas y de los fans suizos que se quedaron celebrando en el primero de siete duelos que tendrá la capital.

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