Monzón, un talento olvidado del boxeo
Esta es la tercera entrega de una serie sobre cinco boxeadores que estuvieron en la gloria del deporte, pero que por diversas razones cayeron.
Por Christian Fuentes @chrisfuentes24
Su poder fue espectacular para todo el que lo vio. Su impecable trayectoria como boxeador hizo a Carlos “El Escopeta” Monzón el mejor peleador en la historia de Argentina. Monzón hizo su debut en el boxeo profesional a sus 21 años en 1963. No tuvo un comienzo típico de un gran campeón. Sufrió su primera derrota en la novena pelea de su carrera en el mismo año en el que debutó. Un año después, sufrió su tercera derrota y tenía marca de 16-3. Lo grandioso de Monzón fue que no volvió a perder por el resto de su carrera.
Lo que hizo a Monzón un peleador atractivo fue que participaba en muchos combates cada año. Hizo 100 peleas en 14 años. Lo que hace un promedio de 7.14 peleas al año. Eso pone en perspectiva el presente, cuando lo más que un boxeador pelea es dos o tres combates al año. Monzón logró su primer título local en 1966, tras derrotar a Jorge José Fernández en 1966. Un año después, venció nuevamente a Fernández para obtener el título sudamericano en peso mediano (160 libras). Hizo muchas peleas sin título en riesgo, pero hizo dos defensas de su cetro sudamericano.
En 1970, Monzón tuvo su mejor momento, cuando derrotó a Nino Benvenuti para lograr su primer título mundial en peso mediano. Ganó por nocaut técnico en el 12mo asalto. Fue nombrada la pelea del año por la publicación Ring Magazine. Por los próximos siete años, Monzón logró 14 defensas exitosas de su cinturón mundial. Después de su 14ta defensa, se retiró del boxeo.
Lamentablemente, su gran carrera toma segundo plano detrás de un fatal incidente. En 1988, Monzón fue encontrado culpable de haber sido el autor de la muerte de su esposa, Alicia Muñiz. El incidente ocurrió cuando Monzón empujó a Muñiz por unas escaleras. Los golpes recibidos en la caída le costaron la vida.
Recibió un término de 11 años en la cárcel. En 1995, durante una de sus salidas con restricciones, Monzón estuvo involucrado en un aparatoso accidente de automóvil y murió.
En las últimas 81 peleas de su carrera, Monzón nunca perdió y registró marca de 71-0, incluyendo nueve empates. Terminó 87-3, con 59 nocauts.
Análisis Carlos Monzón, el peleador Antes de que sonara el nombre de Sergio “Maravilla” Martínez como uno de los grandes boxeadores de Argentina, estaba Carlos Monzón. Un supremo campeón del peso mediano que dominó con su fuerte pegada en los años 70, lo que lo colocó como uno de los mejores boxeadores libra por libra en la historia. Sin duda alguna, uno de los mejores representantes deportivos de Argentina. Monzón tenía la combinación perfecta de velocidad, fuerza y resistencia. Podía acabar una pelea en los primeros tres asaltos como podía durar 15 sin problema alguno. Boxeadores como este están escasos. Los 59 nocauts en 87 victorias son simplemente un despliegue de poder y talento del gaucho. ¡Qué tiempos aquellos! Daniel Mercado Analista deportivo elclutchdeportivo.com


