Kiria Tapia: Una madre campeona fuera del ring

La púgil boricua habla de la bendicion de ser madre

Por Christian Fuentes @chrisfuentes24

10 may 2013, 12:00 am 3 min de lectura

Exactamente un día como hoy, hace seis años atrás, la boxeadora Kiria Tapia se apuntó el nocaut más grande que jamás podría superar en un cuadrilátero: ser madre. Con apenas 16 años, se convirtió en la orgullosa madre de una hermosa niña que nombró Angelianys. Hoy, la niña cumple seis años y, con el Día de las Madres cerca, Tapia sabe lo que significa ser madre.

“Es algo extraordinario. Definitivamente, es una bendición que Dios nos da. Es una marca para toda la vida, y me siento honrada de ser la madre de esta hermosa niña”, dijo Tapia a Metro. “Todo lo hago por ella”.

Sin duda alguna, el momento en que uno sabe que será padre o madre de una criatura muchas veces llega como sorpresa, creando la especulación sobre qué será de uno en el futuro. Al momento en que Tapia se enteró de su embarazo, ya ella representaba a Puerto Rico a nivel internacional en el boxeo.
Es por eso que tuvo temor al conocer la noticia.

“Yo era una niña y algo ignorante. Cuando me enteré, fue un caos. Pensé que todo se me caía y que no podía seguir mi carrera. Me enteré cuando tenía cuatro meses”, relató Tapia. “Cuando escuché los latidos y la sentí moviéndose, ahí fue que me emocioné. Que sea lo que Dios quiera”. La boxeadora no dejó que el embarazo, ni todo lo que viene con ello, detuviera su carrera.

Con un cambio así de grande en la vida, Tapia tuvo que hacer ajustes inmediatos en su diario vivir. Su madre trabajaba cinco días a la semana, y ella contaba con un itinerario riguroso de entrenamiento. Aun así, pudo contar con la abuela paterna de su hija y otros familiares. “Contaba con ellos para que me la cuidaran. Mi familia siempre me ha ayudado. Ahora amistades y personas allegadas me la cuidan”.

Ser madre es una responsabilidad, pero también es una experiencia de vida que uno puede tomar y gozarla. Kiria Tapia, ciertamente, no es una excepción. “Lo más divertido de ser madre son las ocurrencias. Lo que ella se inventa, lo espontáneo. Cuando me dice una palabra nueva y me impresiona con lo que hace. Me hace reír. Tiene seis años y parece de 10”.

Tapia describe a su hijita como su todo, su único amor, inteligente, bella, su muñeca y su reina. “Ella es por lo que respiro y suspiro en mi vida”, declaró la púgil de 22 años.

Con el trabajo distinto que tiene, se puede estar seguro de que Angelianys piensa el mundo sobre su mamá. “Una vez me preguntó por qué todo el mundo me llama y me busca. Ahí me dijo como que ‘ah, si tú eres la campeona panamericana’. Eso es lo único que me ha dicho así”, contó Tapia. “Cuando voy a guantear con los chicos, ella me dice: ‘Dale, mami, que tú eres la mejor’”. Añadió que, a pesar de su edad, la niña está más que consciente de lo que ella hace como boxeadora.

Toda buena madre tiene su manera de criar a sus hijos. Sin embargo, se aprende de quien las crió. Tapia reconoce que tiene una excelente modelo a seguir en su señora madre, Ziomara Rodríguez.

“Aprendí a ser bien responsable, escuchar y ser más madre que mujer. Es importante tener buenos principios. Ellos aprenden de lo que uno hace. Eso fue lo que ella me enseñó”, respondió.
Para Kiria Tapia, el deseo más grande que tiene para su hija es bien claro. “Yo quiero que no sea como yo. Que sea mejor. Que sea un buen ser humano y caiga bien donde quiera que vaya”.