La investigación contra el cáncer vivió este año una revolución luego que esta aproximación para luchar contra la enfermedad, en desarrollo desde hace décadas, finalmente revelara su potencial terapéutico, explican los responsables editoriales de Science en la última entrega quincenal del semanario, con fecha de 20 de diciembre.

Varios ensayos clínicos que utilizan inmunoterapia -un tratamiento que actúa sobre el sistema inmunitario, especialmente en los linfocitos o células T para atacar a los tumores-, revelaron esta técnica como muy prometedora contra cánceres agresivos como el melanoma, cuando otros tratamientos habían fracasado.

“Este año la inmensa promesa que representa la inmunoterapia contra el cáncer deja pocas dudas”, incluso cuando hace falta permanecer prudentes debido al bajo número de pacientes tratados, escribe Tim Appenzeller, redactor jefe de Science. Señala también el hecho de que “un gran número de oncólogos están ahora convencidos de asistir a un momento clave de no retorno en el tratamiento del cáncer”.

Un gran número de estos avances en inmunoterapia de cáncer se remonta al descubrimiento por parte de investigadores franceses a finales de los años 80 de un receptor de las células T, el CTLA-4, una molécula que juega un papel fundamental en regular el sistema inmunitario. Los experimentos en ratones habían mostrado que neutralizando este receptor las células T luchaban contra el tumor y reducían considerablemente su tamaño en animales.

Inversión farmacéutica

Más recientemente, en 2006, investigadores japoneses identificaron un nuevo receptor que frenaba la acción anti-cancerígena de las células inmunitarias y que los primeros ensayos clínicos en pacientes resultaban prometedores, recordó Science.

En 2011 la modificación genética de las células T con el fin de programarlas para destruir los tumores suscitó igualmente mucho entusiasmo en la comunidad médica y fue objeto de numerosos ensayos clínicos, sobre todo con pacientes que sufren de leucemia.

Como señal del importante potencial de la inmunoterapia numerosos laboratorios farmacéuticos invierten mucho dinero desde ahora en este nuevo tratamiento contra el cáncer que fue ignorado durante muchos años, afirma Science.

Además de este avance, Science destaca otros nueve más en 2013:

Una técnica de modificación de genes llamada CRISPR, inspirada en un mecanismo descubierto en las bacterias y que éstas utilizan para protegerse. Los investigadores la utilizaron para manipular el genoma de las plantas, animales o células humanas. CRISPR fue uno de los descubrimientos estrella en la investigación biomédica en 2013.

Las células fotovoltaicas de perovskita. Se trata de una nueva generación de materiales más baratos que permiten producir más fácilmente y a menor costo paneles solares.

La biología estructural, utilizada por primera vez en la producción de una vacuna. Esta técnica utiliza la estructura de un anticuerpo para concebir un inmunógeno, el agente activo de la vacuna.

La técnica de imagen llamada CLARITY que hace que los tejidos cerebrales se vuelvan transparentes y las neuronas sean visibles, lo que permite explorar el cerebro como nunca antes.

Mini órganos humanos desarrollados in vitro que permiten mini-hígados, mini-riñones o cerebros miniatura que podrían convertirse en mejores modelos que los animales para la investigación.

La identificación de la fuente, durante mucho tiempo misteriosa, de los rayos cósmicos en los restos de las supernovas, las estrellas que han explotado.

Investigaciones en ratones que mostraron que el sueño era esencial para que el cerebro pudiera limpiarse y aumentar el espacio entre las neuronas, lo que permite una circulación más rápida de fluidos.

Trabajos sobre los miles de millones de bacterias que habitan nuestro cuerpo y que muestran su importancia para la salud y para poner a punto tratamientos personalizados más eficaces contra las enfermedades.

Células madres derivadas de embriones humanos clonados.