La disminución de las ventas al detal, el cierre de algunos comercios y la poca construcción en la Isla, parecen ser las razones principales para que 36 pueblos hayan experimentado un aumento considerable en su déficit municipal.

Según los datos de la Oficina del Contralor, al 30 de junio de 2011, el municipio con más deudas es Ponce con $22,017,961, seguido de San Juan con $16.183,607, Manatí con $14,110,900 y Toa Baja con $12,148,653. El total de los municipios con deudas millonarias asciende a 36, lo que significa el 46 % de la isla.

Según el Comisionado de Asuntos Municipales (OCAM), Luis Roberto Rivera Cruz, los factores económicos mencionados que son producto de la crisis local y mundial fueron determinantes en la falta de recaudos necesarios para las operaciones de los municipios.

“La falta del desarrollo de la construcción ha significado menos ingresos en los arbitrios. Muchos pequeños comerciantes han tenido que cerrar y las ventas al detal se han aguantado. Esto hace que no se generen ingresos por patentes ni IVU, lo que se refleja en la situación fiscal de cada municipio. Esto también proviene de una recesión que comenzó en el 2006 y del cierre del Gobierno”, detalló.
Por su parte, Héctor O’ Neill, alcalde de Guaynabo, municipio que no está en la lista de los pueblos con déficit, coincidió con Rivera.

“El déficit ha aumentado por la debacle financiera y por la situación de la construcción que afecta los arbitrios y patentes. Además, hay que ser prudente al presupuestar y medir gastos como la publicidad. No voy hacer una fiesta si no tengo dinero. Se deben evitar los gastos innecesarios. También hay que vigilar las compras y controlar el inventario. Yo no aumenté los salarios, pero revisé las escalas salariales y di otros beneficios como plan médico”, dijo O’Neill.

A pesar de las deudas, Rivera Cruz resaltó algunas enmiendas que se han realizado desde el año 2009, con el fin de incentivar los recaudos de los pueblos, lo que a su juicio logró que el número de municipios con deudas no haya incrementado en los pasados años.

“Se le realizó una enmienda a la ley de municipios autónomos para permitir la adquisición de franquicias municipales. Una vía adicional para generar ingresos y desarrollar nuevas empresas”, relató.
Durante el año 2009, también se legisló para crear consorcios intermunicipales para servicios administrativos. De esta manera, se comparten los costos, se genera economía a gran escala y el desarrollo de programas conjuntos con agencias como la Compañía de Turismo y Autoridad de Desperdicios Sólidos, según el comisionado.

Por otro lado, aunque el sector de la construcción ha estado afectado en general durante los últimos años, según el funcionario, se está desarrollando en algunos pueblos de la Isla como una fuente de ingresos y para brindarle hogares asequibles a la población que más los necesitan.

“Los municipios han decidido atender el problema de la vivienda, por lo que algunos desarrollan proyectos de construcción de interés social como Jayuya, San Germán y Toa Baja. También hay más conciencia sobre la importancia de desarrollar ingresos propios como el pueblo de Jayuya, que tiene una empresa de aceite usado, Manatí, una plantación de piñas, un mini golf en Quebradillas y un parque acuático en Aguadilla”, informó.  

Este además analizó la otra cara de la moneda: la parte positiva de la crisis económica de Puerto Rico.
“Ahora hay un rol más protagónico para crear proyectos que generen más dinero en los municipios de la Isla. He notado un cambio de actitud y de mentalidad para enfrentar el déficit. Esta es la mejor oportunidad para repensar los modelos de gobernación municipal”, opinó.